Agentes del desorden

La premisa de esta comedia de descuento es inocua: dos amigos en diferentes estados de estancamiento profesional y emocional encuentran realización personal al simular que son policías. Quiso la mala suerte que al estrenarse en los EE. UU., la opinión pública estuviera conmocionada por la muerte del joven negro Michael Brown, baleado durante un altercado con un oficial de policía. Su pueblo, Ferguson, en Missouri, se convirtió en escenario de batallas campales entre civiles descontentos y agentes del orden apertrechados como militares. La película se estrena en Nicaragua, donde la semana pasada un adolescente murió en Totogalpa, víctima de un antimotín que “controlaba” una protesta. En Managua, la escolta de la primera comisionada de Policía lanzó una ráfaga contre gente que esperaba un autobús. Con estas noticias frescas tendrá que hacer un esfuerzo extra para aceptar la pretendida hilaridad de

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: