“Chacal” debepagar condena

El “Chacal del Reparto Schick”, Óscar René Espinoza Martínez, quien en 1998 asesinó a dos niños y a la mujer que los cuidaba, no debió ser liberado en diciembre de 2009, aseguró la Fiscalía General de la República.

Óscar René Espinoza Martínez, el “Chacal del Reparto Schick”. LA PRENSA/ ARCHIVO

El “Chacal del Reparto Schick”, Óscar René Espinoza Martínez, quien en 1998 asesinó a dos niños y a la mujer que los cuidaba, no debió ser liberado en diciembre de 2009, aseguró la Fiscalía General de la República, institución que ayer presentó un incidente de nulidad en el Juzgado Tercero Distrito Penal de Ejecución de Sentencias de Managua, solicitando la revocación del beneficio de libertad condicional otorgada a Espinoza Martínez.

El asesino fue recapturado el pasado viernes por la tarde, por agentes de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) a solicitud de la Fiscalía.

BENEFICIO NO SE DEBIÓ OTORGAR AL “CHACAL”

“Consideramos que de ninguna manera se tenía que haber dado ese beneficio (de libertad condicional), porque estamos hablando de dos menores de edad y otra persona que fueron asesinados de manera cruel, sin ningún escrúpulo y consideramos que es una persona que debe estar cumpliendo su condena hasta el último día, tal como establece la Ley”, dijo ayer a LA PRENSA la fiscal general de la República, Ana Julia Guido.

Espinoza Martínez está condenado a treinta años de prisión por el asesinato atroz, en 1998, de los niños Walter René y Miurell Mcfields Polanco y de la mujer que los cuidaba, Alba Luvy Villachica Dávila. Pero Espinoza Martínez solamente cumplió nueve años y medio de cárcel, porque en diciembre del 2009 la juez Tercero Distrito Penal de Ejecución de Sentencias de Managua, Gertrudis del Rosario Gaitán Pavón, le otorgó la libertad condicional.

La fiscal Guido explicó tres razones principales por las cuales la Fiscalía pide que Espinoza Martínez sea nuevamente encarcelado, especialmente porque para liberarlo le tomaron en cuenta que había trabajado desde que cayó en prisión, lo cual le da un cómputo de dos días por cada uno y, según Guido, el Sistema Penitenciario no debió permitir que el asesino trabajara dentro del penal porque cometió un delito grave.

“A él (Espinoza Martínez) le están computando dos por uno, lo que no corresponde, porque una persona que ha cometido un delito tan grave y que es una persona de alta peligrosidad, no tenía por qué haber comenzado a trabajar desde el inicio, porque existe un procedimiento en el Sistema Penitenciario”, explicó la fiscal general.

Además —agregó la fiscal Guido—, Espinoza Martínez violentó las medidas que se le impusieron para recibir la libertad condicional, ya que ante las autoridades judiciales brindó una dirección domiciliar cuando en realidad estaba viviendo en otra.

La fiscal Guido también argumentó que Ruth Polanco Vallecillo, madre de los dos niños asesinados, no fue notificada para estar presente en la audiencia en la que se liberó a Espinoza Martínez, a pesar de que la Fiscalía advirtió de esa violación a un derecho constitucional.

“Esperamos que mañana mismo (hoy) resuelva (la juez)”, expresó la fiscal Guido, agregando que la Fiscalía está buscando cómo proteger el derecho de la víctima y no se pronunció si existe alguna investigación sobre la liberación anómala del asesino en diciembre del 2009.

“¿CÓMO LO LIBERARONSI NO CUMPLÍA LOSREQUISITOS?”

Ruth Polanco Vallecillo dijo que desde que supo que capturaron de nuevo al asesino de sus hijos, “me he sentido nerviosa y he vuelto a recordar todo”.

Polanco asegura que irá hoy a la Fiscalía y a los tribunales para que sepan dónde le pueden notificar sobre el reinicio del proceso, porque nadie le ha dicho nada y solo se ha enterado por las noticias.

“Me sentí nerviosa, con miedo, he vuelto a recordar todo, pero le doy gracias a Dios (por la recaptura), yo todo lo puse en manos de Dios porque estaba clara que se había cometido un error (con la liberación)”, dijo Polanco, quien recuerda que la liberación le tomó por sorpresa y la recaptura también, solo que ahora es positiva.

Lo que Polanco se pregunta ahora es quién fue el culpable de esa liberación. “¿Cómo lo liberaron si no cumplía los requisitos?”, dice, y ella misma se responde: “Allí hubo influencias del hermano de él”.

El hermano de Espinoza Martínez es Róger Espinoza, director de recursos humanos de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).

LA PRENSA consultó el sábado pasado a Róger Espinoza sobre esos señalamientos, ya que, de manera extraoficial, desde ese día también se conoció que estaría siendo investigado por la liberación anómala de su hermano, pero el jefe de recursos humanos de la Corte solo respondió: “No tengo nada que decir”.

Polanco finalizó diciendo que espera que la juez envíe de regreso a la cárcel al asesino de sus hijos.

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