El líder opositor Leopoldo López, en prisión preventiva desde febrero, compareció ayer ante el tribunal que le juzga por hechos violentos tras una protesta contra el Gobierno y subrayó que no claudicará en su empeño por demostrar “las injusticias que sufren los venezolanos”. López había advertido que no llegaría a los tribunales hasta que la jueza Susana Barreiro se pronunciara sobre la recomendación de un grupo de la ONU sobre detenciones arbitrarias para que fuera liberado. La jueza rechazó la solicitud.
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