Luisa Mercedes Jarquín, viuda del cambista Óscar Samir Real Herrera, asesinado la semana pasada, demandó ayer a las autoridades que su caso no quede en impunidad.
“En nombre de mis hijos yo les pido que hagan todo lo posible por esclarecer ese caso”, clamó Jarquín desde la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) adonde recurrió para advertir su temor porque el caso no sea esclarecido con la beligerancia adecuada.
“Pedimos justicia”, pidió entre sollozos la viuda del cambista, quien teme que al alargar el tiempo de la detención de algún sospechoso, el caso pueda caerse por detención ilegal.
El asesinato ocurrió el jueves de la semana pasada, en las inmediaciones del Mercado Roberto Huembes.
“Creo que él sí conocía a las personas que los asaltaron”, manifestó Jarquín.
Igual suposición hizo Andrés Antonio Granados, representante de los cambistas por la Central Sandinista de Trabajadores (CST) José Benito Escobar. “A veces a nosotros nos parece como que algo se está encubriendo o a alguien están encubriendo las autoridades, porque inclusive cuando se dio este delito, habían miembros de la Policía en los alrededores, esto lo corroboran las personas que estaban en el lugar”, dijo Granados.
LA PRENSA buscó la versión del vocero de la Policía, comisionado mayor Fernando Borge, pero no respondió las llamadas.
Para Granados el cambista no fue víctima de la delincuencia común sino del crimen organizado, por la forma en que los asaltantes operaron.
“Como gremio le pedimos a las autoridades competentes que este caso no quede como han quedado algunos casos, porque no es el primer compañero de los nuestros que caen. Se han dado diferentes situaciones”, sostuvo Granados.
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