Dos agentes de patrulla de la Policía Nacional se vieron involucrados en un crimen seguido de lesiones graves contra dos motorizados, la madrugada de ayer en el barrio Monseñor Lezcano de Managua.
Pablo Enrique Hernández Galeano, de 31 años, bombero de una gasolinera ubicada en Rubenia, salió de su trabajo a las 8:00 p.m. se reunió con su vecino y amigo del barrio Edgard Lang, Carlos Alberto Méndez Evans, de 20.
A las 12:15 de la madrugada de este martes, viajaban en la moto color blanca (propiedad de Pablo) y al pasar de donde fue Telcor de Monseñor Lezcano, una cuadra y media al sur fueron interceptados por los agentes quienes les dispararon. El proyectil impactó en la espalda de Hernández Galeano, quien falleció de manera inmediata. Su acompañante huyó para salvar su vida con destino a Ciudad Sandino y llegó herido de bala donde un familiar.
Preliminarmente la Policía informó que los motorizados habían sido víctimas de un asalto, pero el sobreviviente los desenmascaró.
“Dice que la Policía le hicieron parada, y ellos iban a dar la vuelta para pararse, ellos ( los policías) creían que se iban a ir y les dispararon”, dijo María Ivonne Evans, mamá del sobreviviente. Su hijo se recupera en el hospital Antonio Lenín Fonseca y asegura que una enviada de la Policía les dijo que “asumirían todos los gastos”.
Rosario Galeano Arias, de 50 años, lamenta la muerte de su hijo y asegura que el comisionado mayor Emilio Rodríguez Jefe de la División de Supervisión habló con ella.
“Ya sabemos que fueron dos policías. Estos dos atrevidos se pasaron, yo no mando (a los policías) a matar”, según la versión de Galeano sobre su plática con el comisionado Rodríguez.
Este también le habría asegurado que a los dos agentes, de los que no fue posible obtener sus identidades, le darían de baja. Fernando Borge, jefe de divulgación de la Policía Nacional, no respondió su celular.
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