Más de un centenar de niños, representantes de centros de estudio de los municipios de Chinandega y El Viejo, marcharon por las calles para demandar un alto al abuso sexual, en ocasión del Día Mundial para la Prevención del Abuso Contra los Niños.
La profesora Mayra Jirón, quien llegó desde el barrio Mario Carrillo, de El Viejo, recorrió las calles de Chinandega con mucho optimismo. “Les estamos enviando el mensaje a los abusadores que los niños no están solos, que estamos de frente en ayuda a ellos porque esto no puede seguir sucediendo, el abusador a la orden del día puede estar en el hogar, en la calle, en las escuelas, si el abusador es culpable seguirá siéndolo y tiene que cumplir su condena”, dijo.
Juan González, de la Red Jóvenes que Creemos en otros Jóvenes, dijo que “la marcha y variadas expresiones son a través de carteles, mantas y comparsas. Se han hecho llamados al Estado, pero también a las familias, a todas las personas, a la ciudadanía acerca de las distintas maneras de prevenir los abusos e identificar a los abusadores”.
Petrona López, quien labora para Profamilia, indicó que marcharon para expresarle a la comunidad que a los niños hay que creerles y no se tolere ningún abuso, venga de donde venga.
“Es hacer conciencia en la población de no permitir más el daño de la niñez y adolescencia, marcándoles de por vida con un abuso sexual. Le solicitamos a su vez a la Policía que sea beligerante con las investigaciones y ágil en la detención de los abusadores”, mencionó López.
Los datos en la Comisaría de la Mujer reflejan desde enero a octubre un total de 1,011 denuncias por violencia intrafamiliar, entre estos delitos sexuales (201). Han atendido doscientos casos en los que las víctimas son menores. Los barrios afectados en Chinandega son El Calvario, San Agustín, Santa Ana y El Rosario.
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