¡Qué corazón!

Los costeños Ronald Garth y Dwight Britton fueron el complemento que merecía el picheo de gran talento y gigantesco corazón de los bigleaguers Wilton López y Juan Carlos Ramírez para que anoche Nicaragua dejara tendida 2-1 a Puerto Rico en 10 innings, asegurando la medalla de plata del beisbol en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Veracruz, México, y ganándose el derecho a pelear el oro hoy (8:00 p.m.) contra Cuba.

El nicaragüense José Guido (c) festeja con sus compañeros una carrera anotada ante Puerto Rico. LA PRENSA/EFE/Ulises Ruiz Basurto

Los costeños Ronald Garth y Dwight Britton fueron el complemento que merecía el picheo de gran talento y gigantesco corazón de los bigleaguers Wilton López y Juan Carlos Ramírez para que anoche Nicaragua dejara tendida 2-1 a Puerto Rico en 10 innings, asegurando la medalla de plata del beisbol en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Veracruz, México, y ganándose el derecho a pelear el oro hoy (8:00 p.m.) contra Cuba.

Garth metió una línea al rincón del jardín izquierdo como primer bateador del fondo del décimo ininng. El patrullero Ángel Rosario se lanzó por la pelota y no pudo con ella, permitiendo que el corredor llegara hasta la tercera base sin out. Los boricuas retaron a Britton, quien había estado en punto muerto en el torneo, pero que anoche se creció impulsando las dos carreras nicas, la última de ellas con un metrallazo al bosque izquierdo que llevó a Garth al plato, para dar origen a una merecida celebración de los pinoleros.

Toda esa algarabía espontánea se debió en gran parte al esfuerzo, calidad y agallas de los lanzadores Wilton López y Juan Carlos Ramírez.

Wilton tiró con un desgarre muscular que sufrió antes del juego mientras calentaba. Entre innings era atendido, pero nadie lo notó porque en el box fue una fiera que tiró siete entradas de seis hits, una carrera, sin boletos y cinco ponches.

Solo un picheo de esa clase mantuvo en la pelea al equipo pinolero, porque en la otra acera el zurdo Luis Enrique Cintrón también tenía maniatado a los pinoleros.

El nicaragüense Darrell Campbell se barre en segunda base ante el puertorriqueño Kevin Fontánez. LA PRENSA/EFE/Ulises Ruiz Basurto
El nicaragüense Darrell Campbell se barre en segunda base ante el puertorriqueño Kevin Fontánez. LA PRENSA/EFE/Ulises Ruiz Basurto

Durante seis entradas solo ceros se pintaron en la pizarra. Puerto Rico rompió el hielo en el inicio del séptimo con un sencillo de Joiset Feliciano y con dos outs un doblete remolcador de Aldo Méndez.

Nicaragua respondió en el cierre del séptimo con un hit de Britton que con dos outs impulsó desde la segunda base a Sandor Guido.

El juego quedó en manos de los relevistas y el nica J.C. fue autoritario con su bola rápida que golpeó varias veces las 100 millas por hora de acuerdo con la pistola de radar del estadio Beto Ávila de Veracruz.

La pregunta era cuanto tardaría en reaccionar la ofensiva nica, porque J.C. no estaría en el box más de cuatro innings.

Sin embargo, la respuesta llegó en el cierre del décimo, con el triple de Garth y el sencillo de oro de Britton y aunque hoy ya no tengamos disponibles a ninguno de nuestro dos bigleaguers, vale la pena soñar con un triunfo ante Cuba que le dé a Nicaragua la primera medalla de oro de su historia en un torneo de beisbol de importancia.

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