El experto nicaragüense en Derecho Internacional, Mauricio Herdocia, está de acuerdo con la ministra de Gobernación y Policía de Costa Rica, Carmen Muñoz, en que lo mejor para un diálogo entre ambos países es separar los conflictos limítrofes de la agenda vecinal.
Herdocia asegura que siempre le ha parecido un gran error congelar los temas en común entre estos dos países por las diferencias sobre el río San Juan, que han implicado dejar de hablar sobre migración, integración regional, seguridad e intercambio comercial, entre otros temas.
Al igual que Muñoz, Herdocia aboga por que las tres demandas que existen en relación con el diferendo se resuelvan en la Corte Internacional de Justicia (CIJ), con sede en La Haya, Holanda, mientras Nicaragua y Costa Rica avanzan en una agenda constructiva, operativa y vecinal, que les corresponde como países vecinos.
El especialista también sugirió moderar el lenguaje y la retórica que utilizan los funcionarios de Costa Rica y Nicaragua cuando se refieren al conflicto territorial, para no contaminar la agenda bilateral.
Norman Miranda, otro experto nicaragüense en temas internacionales, coincide con Herdocia y Muñoz, pero considera que Costa Rica está muy uraña con Nicaragua, porque opina que los costarricenses creen que si hay una aproximación con Nicaragua pueden perder la alianza con Colombia relacionada con la última demanda costarricense.
Es esa demanda, Costa Rica solicita delimitar la frontera marítima en común con Nicaragua en el Caribe y en el Pacífico, mientras Colombia aún no acepta que la Corte reconoció a Nicaragua una amplia extensión de territorio marítimo en el Caribe, que antes controlaba.
En total, Costa Rica y Nicaragua tienen tres demandas en la Corte.
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