Palomas blancas en el cielo. Niños vestidos como los personajes que interpretó. Un mariachi tocando mientras el ataúd abandonaba el estadio azteca. Y su viuda, Florinda Meza, con flores en las manos y llorando. Así se vivió el homenaje que miles de personas le dieron a Roberto Gómez Bolaños, (Chespirito), ayer. Los hijos del comediante llevaban camisetas rojas del Chapulín con un corazón amarillo y las letras CH en el pecho. Gracias por hacernos reír y Síganme los buenos se leía en algunos estampados en playeras que la gente portaba. Más información VIDA 1
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