La incomodidad durante las horas de comida terminó para los 104 infantes del Centro de Desarrollo Infantil (CDI) La Marchanta, del mercado municipal Ernesto Fernández, de Masaya, tras la construcción de un comedor infantil y una bodega para guardar los alimentos.
Esta obra fue financiada por la empresa Cargill de Nicaragua y Care, que junto con la directiva del centro coordinaron la construcción.
“Esto es un sueño hecho realidad porque lo esperábamos desde hace mucho tiempo. Gracias a Dios en menos de un año se logró hacer. Esto nos compromete a resguardar con mucho más amor, porque nos gusta que los niños estén en lo bonito y pues seguiremos trabajando en equipo y agradecemos a Cargill y Care por apoyarnos en esta gran obra, que son para los niños de las comerciantes que son de escasos recursos económicos”, dijo Xiomara Sequeira, presidenta de la junta directiva de este centro.
Agregó que entre otros proyectos que están valorando los comerciantes es mejorar la fachada del este centro.
CON MÁS ESPACIO
Por su parte la profesora María Eugenia Sáenz, directora del centro, manifestó que con la construcción los pequeños tendrán más espacio y comodidades.
“La bodega nos servirá para guardar muy bien nuestros alimentos y que no se los coman los roedores. La capacidad de esta instalación es de 104 niños, ahora tendremos instalaciones más amplias y seguras”, agregó Sáenz.
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