Ramón Villarreal y Rezaye Álvarez M.
Los sacerdotes y el obispo de la Diócesis de Granada, monseñor Jorge Solórzano, manifestaron su respaldo hacia los más pobres ante la posible expropiación de tierras por la construcción del Canal Interoceánico.
Si no se respeta el derecho a la propiedad y su justa remuneración en caso de expropiación para fines exclusivos de la realización del proyecto del Canal; si el daño ecológico es mayor al beneficio económico; si se va a modificar sustancialmente nuestra cultura e idiosincrasia, nos oponemos. Estamos con los más pobres y dispuestos a defender, de manera pacífica, sus derechos, afirma el documento firmado por los religiosos.
Aunque el documento fue emitido el 25 de noviembre, desde ayer empezó a ser distribuido a toda persona que lo solicitara en la parroquia San Pedro de Rivas. Sin embargo, la Diócesis de Granada comprende los departamentos de Rivas, Granada y Boaco.
Los sacerdotes agregan en el documento que si la construcción del Canal da lugar a un desarrollo socioeconómico y es algo positivo al país y para los nicaragüenses; si a corto plazo va a contribuir a que salgan de la miseria en que se encuentran sumergidas muchas familias nicaragüenses; si favorecerá el desarrollo tecnológico… ¡Enhorabuena sea esta iniciativa! La ciencia y la tecnología deben estar a favor del ser humano, no el ser humano en pro de la ciencia y la tecnología.
UN DERECHO INALIENABLE
En el mensaje emitido por los religiosos se afirma además que la comunidad, y con ella nosotros, al verse afectada está en su derecho de levantarse y manifestar su oposición, de exigir claridad, transparencia y sobre todo justicia.
También establecen que la tierra es un derecho inalienable. Un pueblo que se sabe democrático está en su derecho y deber de manifestar su descontento y desaprobación.
A pesar de manifestar que la población está en su derecho de protestar, los sacerdotes dijeron sentir preocupación de que las expresiones de violencia puedan llegar a situaciones extremas que, ocasionadas por la inconformidad, desencadenen violencia. La violencia genera violencia.
Igualmente, que se respeten las leyes nacionales e internacionales que garanticen el bienestar de las personas y la nación, puntualiza el mensaje.
INTERESES NACIONALES
Además, el mensaje incluye la preocupación de los sacerdotes y el obispo Solórzano por la situación geopolítica internacional del proyecto. Vemos además el peligro real que el proyecto responda más que a intereses nacionales y económicos a políticas transnacionales. En este mundo globalizado no hay que obviar el mapa geopolítico internacional que generará el proyecto.
Este mensaje resultó de un encuentro entre líderes de diferentes comunidades del departamento de Rivas con el obispo Solórzano, a quien le plantearon que ellos no quieren vender sus propiedades y le pidieron su respaldo y sus oraciones para no ser afectados.
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