Los territorios indígenas mayangnas, que viven en la reserva de biosfera Bosawas, siguen esperando que se cumpla el proceso de saneamiento de sus tierras, a cinco años de haber sido emitidos los títulos de propiedad.
Con el saneamiento, los indígenas lograrían sacar a los colonos del área protegida y obtener un dominio real de sus territorios.
Según Christian Bucardo, miembro del Parlamento Indígena de América, es necesaria la voluntad del Estado, para frenar el despale en el área protegida. Ya en enero y febrero empiezan a despalar tierras vírgenes, que nuestros antepasados usaban como templos, van arrasando todo.
Para María Luisa Acosta, coordinadora del Centro de Atención Legal para los Pueblos Indígenas (Calpi), el proceso de saneamiento es indispensable para que verdaderamente estos territorios estén protegidos y para que estos pueblos puedan efectivamente gozar y disfrutar de los mismos, así como preservar su medioambiente y mantener sus formas de vida y organización internas.
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