Más de seiscientos pobladores de los 13 municipios de Chinandega hacían una larga fila ayer frente a la oficina del Consejo Electoral Departamental (CED), quienes se agruparon provocando un caos a las 7:55 a.m., momento en que el portero Santos Briceño Moncada, de 33 años, entregaba los primeros de los 120 números programados en el día.
En el desorden hubo golpes y gritos de varias personas, causando el sorpresivo desvanecimiento del portero Briceño, quien fue cargado hacia el interior de la oficina para luego ser trasladado en una ambulancia de Cruz Roja hacia el Hospital General España. “Tiene punto de asfixia, se desmayó”, dijo uno de los socorristas.
Róger Varela, excombatiente conocido como “Cinco Pinos” se mostró indignado con el desorden por conseguir el numero tras llegar a las 3:00 a.m., de ayer para tramitar la renovación de su cédula.
“Esta es la Navidad que nos dio el Gobierno, me dieron un número hace cuatro días y ahora dicen que eso no vale. Esto es una burla a los lisiados (de guerra) y a toda esta pobre gente renca, enferma y jóvenes que andamos aquí. Exigimos que se pongan centros de cedulación en los barrios. Hay demanda de todo tipo; de los estudiantes que necesitan su cédula, para los que trabajan, los que van a salir, nos atrasan hasta para vivir”, enfatizó molesto Varela.
La señora Francis López dijo que una parte de sus vecinos salieron de Corinto a las 2:00 a.m., por lo que pagaron trescientos córdobas en un taxi. Al momento en que el sol apretaba, a las 9:00 a.m., el desorden estaba en pleno en la calle del CED, en el barrio El Calvario.
Ayer ni un policía ni bombero se acercaron para salvaguardar la vida de la mayoría de ancianos durante el caos.
EN ESTELÍ
En otro lugar del país, el descontento reinaba entre la gente que buscaba renovar sus cédulas en el Consejo Departamental Electoral (CED), de Estelí, donde los ciudadanos denunciaron que las autoridades de esta delegación les dijeron que para obtener número tienen que llegar a la 1:00 a.m.
Doña Juana Tomasa Zeledón, afirmó que ella es una mujer muy vieja para llegar a la 1:00 a.m. a obtener un número y poder renovar el documento de identidad.
“Tenemos que venir a la 1:00 de la mañana, pero con esta inseguridad, las pandillas, los ladrones; esto es un desastre lo que está pasando en este país, además de que el precio (de la cédula) es muy caro porque ni para la comida ajustamos”, expresó muy descontenta Petrona Blandón Calderón.
Por su parte, Julio Rugama, quien dijo estar conforme con pagar trescientos córdobas, afirmó que deberá regresar otro día porque —como si fuera poco el atraso por la falta de personal del Consejo Electoral— hoy no atenderán porque Disnorte aplicará otro de los acostumbrados apagones por mantenimiento de las redes de distribución.
“Yo ya estoy por olvidarme de la cédula”, dijo don José Montoya, quien viajó desde la comunidad Los Llanos del municipio de Pueblo Nuevo y afirmó que durante tres días ha hecho el intento por conseguir número para renovar su cédula, pero ya está sin dinero para comprar alimentos y seguir en Estelí.
Don Antonio Altamirano dijo que salió muy temprano desde una alejada comunidad del municipio de La Trinidad y no logró conseguir su cédula.
“Por qué no atienden por municipios si ellos (los funcionarios del CSE) tienen presupuesto; yo miro que cada vez estamos más atrasados en Nicaragua, hablamos tanto de Nicaragua y siempre somos los más atrasados”, expresó Altamirano con quien coincidió también don Javier Aráuz, quien considera que es muy peligroso viajar desde su comunidad La Thompson del municipio de Estelí para buscar número a la 1:00 de la madrugada.
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