El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, atribuyó al narcotráfico los elevados índices de violencia que afectan a su nación, donde a diario se registra un promedio de 14 muertos, y le recordó a EE.UU. la responsabilidad compartida que tiene con este país para combatir este flagelo.
«El 80 % por lo menos de los actos delictivos del país son producto del tráfico de drogas» indicó Hernández en el marco de un acto público en Tegucigalpa.
Destacó que frenar el narcotráfico requiere de «entender de que el problema no es únicamente de Honduras, tiene una dimensión trasnacional, y hacer que el resto de los países acepten que esto es una responsabilidad compartida pero diferenciada no ha sido fácil».
El gobernante dijo que el narcotráfico deja en Honduras «una estela de muerte» y demandó que Estados Unidos reconozca el «principio de la responsabilidad compartida, pero diferenciada» que tiene con la nación centroamericana en el combate de las drogas.
Señaló que su constante reclamó a los países que producen y consumen drogas es «un poco fuerte», pero aseguró que debe ser así porque «lo que hemos perdido son seres humanos» e insistió que el país debe seguir trabajando con Estados Unidos en esta lucha.
«Allá (en EE.UU.) el tema es un problema de salud, no reconocen que para nosotros es un tema de vida o muerte, de corromper la institucionalidad del país», enfatizó Hernández.
El presidente hondureño dijo que espera que cinco hondureños, incluidos tres hermanos, acusados por Estados Unidos por narcotráfico y recluidos en una unidad militar cercana a Tegucigalpa, sean extraditados en los próximos días al país del norte.
Los hondureños reclamados por EE.UU. por tráfico de drogas son los hermanos Miguel Arnulfo, Luis Alonso y José Inocente Valle Valle, y la esposa de este último, Marlen Griselda Amaya, así como Héctor Emilio Fernández, quienes están encarcelados bajo rigurosas medidas de seguridad, a la espera de la fecha en que serán extraditados.
Este año las autoridades de Honduras han entregado a Estados Unidos a otros dos supuestos traficantes de droga, Carlos Arnaldo Lobo y Juving Alexander Suazo.
Hernández afirmó que los operativos por aire, mar y tierra que su Gobierno puso en marcha en el Caribe hace unos nueve meses han reducido el ingreso de droga al país centroamericano, aunque no precisó cifras al respecto.
Según cifras oficiales, las fuerzas de seguridad se han incautado este año de unas 35 toneladas de drogas, en su mayoría cocaína, y unos 13.000 millones de dólares en diferentes decomisos relacionados al narcotráfico.
El mandatario aseguró también que en lo que va de su Administración, que inició el 27 de enero, la inseguridad se ha reducido en un 10 %, pero que «aún falta mucho por hacer».
Hernández no explicó cómo es que se ha medido la reducción de la criminalidad, pero dijo que es parte de los resultados del trabajo que realizan los distintos cuerpos de seguridad que combaten la criminalidad en el país.
