“Esto es una perdedera de tiempo y dinero. Llevo varios días haciendo filas y nada que me atienden. La primera fila que hice fue el martes de la semana pasada cuando pagué los trescientos córdobas en el banco para que me den la cédula del formato nuevo; el jueves me regresé a la casa porque la fila era muy grande, el vienes hice fila y no me dieron número y hoy lunes (ayer) estoy haciendo fila desde muy de mañana y nada que me atienden. Ya voy gastando más de mil pesos (córdobas) en esto”, afirmó Ronald Iván Enríquez, habitante de la comunidad de Tolesmaida de Buenos Aires, Rivas. Al final Enríquez logró ser atendido ayer a las 3:00 p.m.
Ileana Elena Ruiz, de 50 años, quien llegó desde la comunidad de Las Pilas en el municipio de Tola, relató que a ella le corresponde cuidar a su madre de 89 años. “Ella es una señora que ya no se vale por sí misma y estas largas filas son un atraso y nadie te da información. Llevo más de cinco horas en el mismo lugar y no sé qué hacer, tengo que cuidar a mi madre y necesito mi cédula, creo que deberían abrir los Consejos Electorales Municipales, para que ahí hagamos esos trámites”, afirmó la ciudadana.
HISTORIA SE REPITEEN CHONTALES
Largas filas de ciudadanos provenientes de El Rama, Muelle de los Bueyes, Nueva Guinea y municipios de Chontales se observan en la delegación departamental del Consejo Supremo Electoral de Juigalpa, en un afán por tramitar la renovación de sus cédulas vencidas. En su gran mayoría solo pueden obtener un número para presentarse en febrero del próximo año.
Desde las 4:00 a.m., de ayer, doña Ana Marina Joya hacía fila, siendo a esa hora la número 45. “Vengo de la comarca El Delirio, Nueva Guinea, salí desde el domingo para abordar el bus en Nueva Guinea y ser una de las primeras en estar aquí hoy (ayer), ya pagué los trescientos córdobas en el Banpro, pero solo me dieron un número para regresar el 16 de febrero a hacer el trámite”, se quejó.
CARAZO “EN CÁMARA LENTA”
En Carazo, desde tempranas horas de la mañana, los ciudadanos, agobiados por el calor, esperan ser atendidos para renovar sus cédulas vencidas.
“Estoy desde la 6:00 de la mañana esperando en esta fila para la cedulación; es en cámara lenta cómo nos están atendiendo, es horrible la situación aquí, pues andan adultos mayores, personas inválidas y todo va parejo”, dijo Eduardo Ibarra, habitante de Jinotepe.
“¿Por qué no le sugieren a esta gente (del Gobierno), que así como anduvieron hace años buscando el voto casa a casa, que le llevaban su cédula a uno, por qué ahora no lo hacen así? Aparte, debería de haber una fila solo para las personas mayores, inválidos, enfermos, porque no es posible que estemos varias horas bajo este sol”, declaró doña Dolores Carrillo.
Más de trescientas personas esperan todos los días desde las 6:00 a.m. para que se les atienda en el Consejo Supremo Electoral (CSE) y así tramitar la renovación de sus cédulas vencidas.
Llegan de todos los municipios del departamento de Jinotega, han gastado más de doscientos córdobas en su traslado y siguen gastando por la estadía en la ciudad, alimentación y pago de su trámite. La señora María Julia Rodríguez, quien vive adelante de Wiwilí, comentó que ha gastado setecientos córdobas solo en pasaje y ha esperado por tres horas de pie para tramitar su cédula y gastar otros trescientos córdobas, que a su parecer, no cualquiera puede pagar para tener cédula y peor en esta época que las cosechas no están buenas.
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