San Juan de Jinotega: una mirada a la historia, es el segundo libro del investigador Harlan Oliva Regidor, quien indagó los orígenes del catolicismo colonial hasta nuestros días en Jinotega.
Su ensayo documenta la llegada de los primeros misioneros de Juan de Albuquerque, el primero que escribe sobre Jinotega y su misión. Luego de los franciscanos y mercedarios.
La Iglesia de Jinotega con sus 283 años de historia, dice Oliva Regidor, “no cuenta con una historia oficial”; por lo que su trabajo viene a ser el primer acercamiento desde una mirada no religiosa, sino la de investigador acucioso de la memoria parroquial.
Una de sus fuentes más antiguas es la de un pequeño libro escrito en 1775, donde se habla de fray Margil de Jesús y Rodrigo Betancourt en 1703, los que narran sobre las supersticiones de los nativos, sacrificios y ritos.
Así de la tarea de Betancourt al destruir las deidades indígenas; y la de Margil de construir una gigante cruz que colocó en lo alto del cerro, sitio conocido ahora como el Cerro de la Cruz, de Jinotega.
El libro brinda detalles de las primeras imágenes de arte sacro español que llegó a esta ciudad, entre ellas la de una Purísima, la mayor existente en el país, trabajada en el taller del pintor y escultor Bartolomé Murillo, en Valencia, España.
Y de la impresionante imagen del “Flagelado”, una talla realista de la imagen de la Pasión de Cristo, en madera, de 1950.
Con estudios en lengua y literatura, Oliva Regidor ha publicado la antología Jinotega en versos; así varios ensayos sobre literatura, temas históricos y sociales.
Ambos libros, el de recopilación poética y ensayo histórico de la iglesia, están a disposición de los lectores, en las librerías Elizabeth, y Patria, y la farmacia Castellón, en la ciudad norteña.
