Desde el 22 de noviembre que montaron el puesto no han dejado de vender. Para los comerciantes de los quioscos de pólvora autorizados este fin de año las ventas de pólvora estuvieron mejores que en ocasiones anteriores. Venden candelas romanas desde diez córdobas el paquete, hasta baterías de luces chinas a cuatro mil córdobas, pasando por cargas cerradas de 50, 100 o 200 córdobas.
“Teníamos el tramo lleno de productos y nos quedaron menos que en años anteriores”, comenta Jamileth Mercado, administradora de un puesto distribuidor de pólvora en la zona de Tiscapa, uno de los 2,992 puestos para el comercio temporal de productos pirotécnicos que autorizaron la Policía Nacional y la Dirección General de Bomberos de Nicaragua dentro del Plan Pólvora.
Los vendedores temporales pueden ofertar sus productos hasta este 6 de enero, fecha en que se vence el plazo del plan. Luego deberán embodegar sus productos hasta finales de 2015. Adicionales a estos puestos temporales hay 103 puestos fijos de ventas de pólvora en Managua y otros municipios.
SIN ACCIDENTES
Hasta el cierre del año no se registraron incendios o incidentes en estos puestos de venta, que además de las previas capacitaciones en medidas de seguridad, contaron con la vigilancia de las autoridades y los bomberos.
“Desde las 7:00 de la mañana que abrimos hasta las 8:00 de las noche que nos vamos permanece el camión de los bomberos y la Policía, los días buenos (24 y 31) se fueron hasta en la madrugada que cerramos”, señala otro vendedor de la zona.
Como parte de las medidas del Plan Pólvora las autoridades prohibieron la venta de productos pirotécnicos en mercados, misceláneas, pulperías o de forma ambulante, regla que en muchos casos no se respetó. La portación de armas de fuego en el interior de los tramos autorizados para la comercialización de pólvora y la fabricación artesanal de productos pirotécnicos, su almacenamiento, comercio y uso, son otras de las prohibiciones.
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