En la Catedral Metropolitana de Managua ondeaban pañuelos blancos y banderas y se agitaban gorras, mientras los feligreses clamaban por la paz en Nicaragua y en el mundo. Los católicos del país se reunieron este jueves primero de enero para participar en la tradicional Jornada Mundial de la Paz, evento en que se realiza la primera misa del año.
Comúnmente a esta misa se le conocía como la “Procesión de los varones”, recordó el padre Jerry Gutiérrez, de la Catedral de Managua. Antes consistía en que todos los hombres asistían a la caminata vestidos de ropas blancas mientras oraban por la paz. “Hoy a la Arquidiócesis de Managua venimos todos los fieles, todos los hijos de Dios”, expresó el padre.
“Hermanos, no esclavos”
La caminata, que salió desde la rotonda Cristo Rey hasta la Catedral Metropolitana, estuvo acompañada por el arzobispo de Managua, cardenal Leopoldo Brenes, y el obispo auxiliar, monseñor Silvio Báez. En una carroza decorada con una carpa llevaban el Santísimo Sacramento, al que Gutiérrez considera “la presencia real del Señor”.
Mientras se realizaba la procesión, los feligreses aprovecharon para corear cantos a la Virgen María, algunos de ellos característicos de las fiestas del 8 de diciembre, cuando se celebra a la Virgen de la Concepción, conocida como la patrona de Nicaragua por los católicos.
A su llegada a la Catedral, Brenes ofició una misa, la primera del año, con la que finalizaron los eventos de la tarde. Los fieles que participaron de la eucaristía repetían las palabras del papa Francisco, contra las “formas modernas de esclavitud”. “Ya no somos esclavos, sino hermanos”, exclamaban.
Dada la cantidad de personas que asistieron, la misa oficiada por el cardenal Brenes se realizó en las afueras de la Catedral de Managua, bajo el caliente sol de la tarde y en medio de mucha algarabía.
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