Los Indios viven y fuerzan quinto duelo

A través de una electrizante exhibición de potencia y velocidad que estremeció incluso los debilitados cimientos del Estadio Nacional, el Bóer disipó la angustia que lo atenazaba y venció 6-2 a los Tigres.

José Campusano llega a salvo a la intermedia en el primer episodio, justo cuando le prendió mecha a la ofensiva de la tribu, que atacó con potencia. LA PRENSA/ URIEL MOLINA

A través de una electrizante exhibición de potencia y velocidad que estremeció incluso los debilitados cimientos del Estadio Nacional, el Bóer disipó la angustia que lo atenazaba y venció 6-2 a los Tigres, para forzar un decisivo quinto duelo hoy en Chinandega.

Después de escapar a la ejecución el pasado domingo en la casa de los felinos, los Indios volvieron a Managua y empujados por una vibrante descarga de afecto de sus seguidores han dado un giro sensacional a su desempeño y están a un paso de la remontada.

[doap_box title=»Los detalles» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]En un giro sensacional, el Bóer ha nivelado 2-2 la serie semifinal de la Liga de Beisbol Profesional. El duelo decisivo es hoy a las 6:00 p.m.

El héroe de anoche fue Rodney Rodríguez, quien se llevó la victoria, tras lanzar 5.1 innings, sin carreras, tres hits y tres ponches, en un relevo sensacional.

El Bóer coleccionó nueve hits, al igual que los Tigres, quienes incluso contaron con un jonrón de Wuilliam Vásquez.

Pero el bateo del Bóer fue más oportuno, sobre todo con Juan Torres y Raúl Reyes, quienes ayer fueron los artilleros más notorios, en un esfuerzo colectivo.[/doap_box]

Y mientras eso sucedía, Wilton López comenzaba a calentar para subir a la colina hoy (6:00 p.m.) en busca de una victoria que pareció una ilusión después de haber tropezado en los primeros dos partidos de esta serie semifinal, ganados por los occidentales.

Juan Torres fue crucial con su bateo encendido anoche (de 4-3, con dos remolques y dos extrabases), Raúl Reyes disparó un triple que fue la tapa al pomo, pero la plataforma para el triunfo fue un magistral relevo de Rodney Rodríguez, quien solo lanzó ceros.

En un claro testimonio de grandeza y compromiso, Rodríguez subió a la colina con dos días de descanso y durante 5.1 entradas hizo que los Tigres lucieran como un equipo sin energías, ni apetito de triunfo, mientras llevaba a la tribu a un triunfo que parecía difícil.

Y en efecto lo fue. Los Tigres no bajaron los brazos. Es más, atacaron primero. Lo hicieron mediante jonrón de Wuilliam Vásquez en el propio inicio del juego ante Gustavo Martínez, quien abriendo en partidos seguidos hizo su aporte, hasta que llegó Rodríguez.

Sin embargo, el Bóer volvió a ser el equipo agresivo del tercer partido y con un operativo de tres carreras, coronado por triple de Torres en el cierre del primer episodio, tomó las riendas del juego y ya no las soltó durante el duelo.

Martínez intentó mantener la ventaja 3-1, pero cuando los Tigres se acercaron 3-2 en el cuarto, mediante dobles de Esteban Ramírez y Renato Morales, el Bóer lo retiró y trajo a Martínez, quien extinguió el peligro y colgó cinco scones.

Y justo cuando el partido avanzaba hacia su final, el que se suponía sería cargado de dramatismo, el Bóer atacó con furia, tras una falla de Iván Marín en el shortstop y con triple de Raúl Reyes y doble de Torres espantó las angustias y despejó el camino para Rodríguez.

Los Tigres vieron tornarse inútil un buen trabajo del abridor Paúl Estrada, quien lanzó seis episodios de tres carreras, todas cedidas en el primer inning. Luego reaccionó con cinco ceros, pero los Tigres fueron anulados y su trabajo no tuvo recompensa, mientras sufría la derrota que niveló la serie.

Hoy, a las 6:00 p.m. en Chinandega, un partido que muy pocos imaginaron cuando la serie se puso 2-0, pero en beisbol todo es posible.

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