El papa Francisco regresó ayer a Roma de un viaje a Filipinas, en el que vivió momentos “muy fuertes” y que le conmovieron, pero ya está pensando en las próximas visitas, entre ellas a América.
“Fue cansado y pasado por agua”, bromeó al referirse a su séptimo viaje internacional, el más largo y en el que la lluvia no dio tregua en los últimos días, durante una rueda de prensa a bordo del avión papal desde Manila.
Entre los gestos que más lo conmovieron, destacó, fue cuando los padres levantaban a sus hijos para que les diera su bendición mientras pasaba con el papamóvil.
También se refirió al entusiasmo “no falso” de los filipinos y cómo a pesar de estar horas y horas esperando, los últimos días bajo la lluvia, sonreían siempre y les bastaba una bendición para ser felices.
El pontífice también recordó su emoción ante los más de seis millones de personas que acudieron a la misa en Manila, en lo que se convirtió en la ceremonia más multitudinaria de un papa en la historia.
PRÓXIMAS GIRAS
Tras un viaje en el que Francisco emocionó con sus discursos improvisados y en español, anunció su intención de visitar en 2015 Ecuador, Bolivia y Paraguay, y en 2016 Chile, Argentina y Uruguay. Confirmó el viaje a mediados de septiembre para participar en la Jornada Mundial de la Familia en Filadelfia y que irá también a Nueva York, donde hablará en la sede de la ONU, y Washington, donde canonizará al misionero español Junípero Serra.
Francisco explicó que también en 2015 quiere hacer uno de sus viajes más esperados y que “está tardando”: su primera visita a África y que se retrasó por la epidemia de ébola.
Preguntado por los periodistas, el papa matizó sus declaraciones de hace unos días, cuando aseguró que al que ofende le puede esperar “un puñetazo”, en relación con la libertad de expresión y el ataque al semanario francés Charlie Hebdo.
“Yo no puedo insultar, provocar a una persona continuamente porque corro el peligro de que se enfade y corro el peligro de recibir una reacción injusta. Es algo humano”. Agregó que “la libertad de expresión tiene que tener en cuenta la realidad humana y tiene que ser prudente”.
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