Una joven menuda de 1.65 metros de altura y de apenas 29 años fue interrogada el pasado lunes como si se tratara de una persona muy peligrosa en el Aeropuerto Internacional A. C. Sandino, al bajar del vuelo 405 de Copa procedente de Guatemala. ¿De donde venís?, ¿quién te invita a Nicaragua?, ¿qué venís a hacer?, ¿dónde te vas a quedar? y, sobre todo, ¿cuándo te vas?
Como ella no estaba clara del nombre del hotel, el oficial de Migración que la interrogó incluso la siguió afuera para preguntarle a las personas que la venían a recoger, del Movimiento Unidad de la Gente, el nombre del hotel.
Se trata de la joven politóloga guatemalteca Gloria Álvarez que venía a tener un conversatorio con jóvenes de la Upoli sobre el tema República vs. populismo, un tema que inspira terror a los representantes del populismo, a tal extremo que la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN) amenazó que iban a morterear la universidad si permitían que Gloria disertara en ella a como estaba previsto, hoy miércoles a las 10:00 AM.
La Directiva de la Upoli no vaciló en cancelar el compromiso, aduciendo que Gloria Álvarez maneja un discurso confrontativo y que ellos son pacifistas. En efecto, el discurso de esta joven política dotada de una elocuencia extraordinaria, es confrontativo, porque confronta dos sistemas yuxtapuestos: la república y su antítesis: el populismo. En una verdadera República, las ideas se confrontan, ya sea en la calle o en las universidades, con otras ideas. Pero quienes no las tienen, usan métodos coercitivos y violentos para no enfrentarlas. Para ellos es mejor una buena mortereada, que un debate de ideas en un auditorio, porque un debate de ideas puede convencer a algunos que llegan allí y de pronto comienzan a discrepar, en lugar de esperar a que les bajen orientaciones.
Sobre el debate de las ideas, hay una frase que se me quedó grabada para siempre, de mi buen amigo y amigo de mi padre, Carlos Andrés Pérez, quien siendo presidente de Venezuela en su primer período, al visitar Nicaragua en 1979 y contemplar las ruinas del diario LA PRENSA totalmente destruido y quemado por la aviación y la guardia somocista, exclamó lo siguiente: “la fe en el valor de la palabra, en el valor de las ideas en eso se puede resumir la obra de LA PRENSA”.
Los que le temen a la fuerza de ideas, dichas con elocuencia, convicción y un entusiasmo contagiante, tienen mucha razón de temerle a Gloria Álvarez. Esta joven directora de proyectos del Movimiento Cívico Nacional de Guatemala, que fue formado a raíz del asesinato del connotado abogado Rodrigo Rosenberg Marzano, es graduada en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales.
Pero para enfrentarla y sobretodo derrotarla, los jóvenes de la UNEN, deben hacerlo con mejores ideas, no con la censura del pensamiento utilizando el método francamente terrorista, de morterear el sitio donde va a disertar. Como no tienen ideas y si las tienen, ni siquiera las saben expresar, porque solo saben obedecer, a menudo recurren a la violencia. Quizás estén enterados y no los culpo, porque hoy en día con Google es fácil saber quién es quién, de que Gloria fue invitada a Zaragoza, España, a un encuentro de jóvenes organizados por la Red Iberoamericana Líder y pronunció allí un discurso tan brillante, de apenas 11 minutos 47 segundos, que no solo capturó a la audiencia, sino que desde su publicación el 18 de octubre del 2014, le ha valido 1,022,183 visitas en YouTube. Su propuesta: desmontar el populismo por medio de la tecnología.
Haciéndose eco de las palabras del español Florentino Portero, Álvarez describe al populismo de una manera tan cierta, como avasalladora: “es el atajo por el cual jugamos con las pasiones, ilusiones e ideales de la gente, para prometer lo que es imposible, aprovechándose de la miseria de la gente, dejando fuera, absolutamente, toda la razón y la lógica en la toma de decisiones. Juega con la necesidad, para sencillamente imponer una dictadura”.
Esta brillante joven, que llegará muy lejos, en su Guatemala y en el mundo, tiene una fórmula para acabar con el populismo: volver a las raíces de la República, a la sabia división de poderes, a una República que inventaron los griegos y que hoy en día tiene mayor vigencia que el decadente socialismo del siglo XXI.
¡Nicaragua volverá a ser República!
El autor es diputado y miembro de la bancada del PLI
Ver en la versión impresa las páginas: 10 A
