Familiares del señor Juan Adolfo Guido Reyes, acudieron al Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), para denunciar el supuesto abuso policial del que fue víctima Guido Reyes, quien por reclamar un vuelto a la dueña de un bar, recibió una golpiza y un disparo que lo tiene entre la vida y la muerte en el hospital Asunción, de Juigalpa.
Marina y Martina Guido, hermanas de la víctima, refieren que el pasado 11 de enero, Juan Adolfo reclamó a la señora Erika Guerrero, dueña del bar en la comarca Campana, Villa Sandino, que le diera el vuelto al pagarle con cien córdobas dos cervezas que se había tomado, lo que provocó una discusión.
Según las denunciantes, contrario a dar el vuelto, la señora Guerrero llamó a la Policía quien procedió a detener a Juan Adolfo, propinándole una golpiza. Los vecinos que presenciaban el hecho llamaron a Carlos Manuel, hermano del afectado, quien pidió a los oficiales que no lo golpearan.
Sostienen que el oficial Alfredo del Carmen Franco Novoa, acompañado de dos policías más, sacó su arma de reglamento y disparó en contra de Juan Adolfo, resultando con lesiones graves en el riñón, hígado, intestino grueso y la columna.
Marina clamó justicia ante el jefe de la Policía departamental, “le violentaron los derechos de mi hermano porque lo golpearon, lo maltrataron y está entre la vida y la muerte, deja a tres hijos”.
El comisionado Julio Martínez, segundo jefe policial de Chontales, dijo que el caso está en manos de Asuntos Internos, especialidad que realiza las investigaciones. Adelantó que una comisión indaga en el lugar donde se produjo el incidente y determinará la situación del agente policial.
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