Lo que está detrás de los combustibles

En pleno desplome del precio del petróleo en el mercado internacional, que alcanzaba los niveles de 2006, en la semana del 11 de enero las petroleras nicaragüenses sorprendieron a los consumidores.

En pleno desplome del precio del petróleo en el mercado internacional, que alcanzaba los niveles de 2006, en la semana del 11 de enero las petroleras nicaragüenses sorprendieron a los consumidores con un aumento de precio  en la gasolina súper y el diesel. Con ello pusieron fin a la racha bajista de hasta 11 semanas consecutivas, y levantaron una polvareda de críticas de diversos sectores, porque a nivel internacional los combustibles habían caído. Esto puso en la palestra pública la eterna interrogante: ¿Cuáles son los márgenes   de utilidades  que obtienen  las empresas vinculadas a este rentable  negocio?

[doap_box title=»Otra distorsión» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]El economista Alejandro Aráuz dice que, basado en datos de la Comisión Económica para América Latina, el verdadero margen de las importadoras del petróleo y sus derivados en Nicaragua alcanza el 30 por ciento.
Y aunque un exfuncionario petrolero asegura que no existe tal monopolio del mercado de los combustibles en Nicaragua, Aráuz considera que sí existe, pues las importaciones en su mayoría las hace Petronic y Albanisa.
“Nadie sabe cuánto es el margen con el que se quedan, pero estimo con base en los datos de la Cepal que ese margen de los que importan debe estar entre 20 y 30 por ciento de acuerdo con los precios internacionales”, afirma.
El economista dice que en El Salvador, donde esta información es pública, las petroleras se quedan entre el 12 y 15 por ciento.
Para Aráuz el mayor margen no se queda en los distribuidores, sino en los que controlan la entrada tanto del crudo como de sus derivados terminados. Además considera que también encarece los precios los beneficios que el Gobierno está recibiendo por cada barril de crudo venezolano, el origen del total de petróleo que importa el país.[/doap_box][doap_box title=»¿Regularlos?» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]Fue en el gobierno de Arnoldo Alemán que se decidió liberar el precio de los combustibles de uso automotriz y solo se dejó bajo regulación el gas para cocinar. Hay algunos sectores que demandan regresar a ese sistema, pero según un especialista “la regulación no es aconsejable, ya que al poner un tope a los precios se pone en riesgo la capacidad de inversión y desarrollo de las empresas, se desalienta la creatividad para dar un mejor servicio al público, no habrían promociones”.[/doap_box]

Encontrar una respuesta a esa interrogante no es tarea fácil, porque en Nicaragua no existe una ley que obligue a las petroleras a desvelar sus utilidades, precisamente por ser un negocio privado. Pero LA PRENSA consultó a exfuncionarios de petroleras y conocedores del mercado que dejaron claro que el gran margen no queda en manos de las empresas que  se dedican a distribuir el producto acabado.

“Los márgenes (para los distribuidores) después de gastos oscilan entre el dos y tres por ciento (por galón), este es un negocio de volumen para que sea rentable”, enfatiza una de las fuentes, que prefiere no ser identificada.

Entonces, ¿qué hay detrás de un galón de gasolina pagado en bomba a 100 córdobas, por ejemplo? Entre el 70  y 75 por ciento corresponde al gasto por platts, flete marítimo, el pase por el Canal de Panamá, gasto de muelle, el de almacenamiento y el margen del importador.

“Para los distribuidores mayoristas que no importan este viene siendo su costo de producto. La variación depende del producto”, aclara.

Luego, entre el 19 y 21 por ciento de ese precio son para pago de impuestos locales, y entre el uno y dos por ciento para  el pago de flete terrestre. En este último punto aclara que “entre más largo de Managua el punto de venta más caro el flete. Es bueno mencionar acá que estas tarifas son reguladas por el Ministerio de Transporte e Infraestructura y están congeladas desde el 2008”, especifica.

Además entre ocho y diez por ciento del precio al consumidor es el margen bruto de la petrolera. “En este margen bruto van incluidos el margen de los concesionarios de gasolineras, los gastos operativos de la petrolera y su margen antes y después de Impuesto sobre la Renta”, señala.

LA COMPOSICIÓN DEL MERCADO

En Nicaragua operan cuatro grandes distribuidoras de gasolinas y diesel,  según se desprende del monitoreo semanal del  Instituto Nicaragüense de Energía.

Pero de estas cuatro, solo dos (Puma y Petronic) son las principales importadoras de crudo y sus derivados, así como Albanisa, la empresa controlada por la familia presidencial y el gobierno de Venezuela, según se desprende del informe mensual cortado a octubre del año pasado por el Ministerio de Energía y Minas (MEM).

Según datos oficiales, en 2013 Nicaragua importó un total 10.92 millones de barriles de petróleo y sus derivados, de los cuales 4.7 millones eran crudo sin procesar y el restante era producto terminado.

Eso ocasiona, según un especialista, que las variaciones semanales de los combustibles de uso automotriz no se muevan  estrictamente al comportamiento semanal del crudo en el mercado internacional.

¿Cuáles son los parámetros que usan las petroleras para definir la tendencia semanal de los combustibles?

La clave está en las perspectivas a futuro para combustibles que emite a diario la   Platts, que   “es una entidad que se dedica a orientar a los mercados financieros respecto a los precios y opciones futuras (compra y venta) de los derivados del petróleo (gasolinas, diesel, kerosene, fuel oil, entre otros) en sus mercados de origen (Golfo de México para nosotros porque es el “mercado oriental” más cercano a Nicaragua y toda esta región)”.

La información de  Platts se obtiene a través de un servicio de suscripción, “ya que es una herramienta financiera”. En las previsiones que emite Platts incide no solo la variación del petróleo en el mercado internacional, sino el comportamiento del mercado de consumo y  demanda  de los derivados del crudo en Estados Unidos, de referencia para la región.

De ahí, “por ejemplo, los precios que rigen en Nicaragua desde el domingo 18 (de enero), tienen su base en el promedio Platts para cada combustible de los días jueves 8, viernes 9, lunes 12, martes 13 y miércoles 14, por eso es que las tendencias se dan a conocer los jueves, porque el promedio se completó hasta el día anterior”, precisa.

No obstante, el especialista aclara que  “no todos los países aplican esta regla, en Guatemala los precios varían en cualquier momento… en Costa Rica cambian mensualmente”.

“En Nicaragua solo somos espejo, lo que pase en el Golfo es lo que se aplica acá, ya que es nuestra referencia”, precisa.

Una vez que se define la tendencia mundial de las gasolinas y diesel, los importadores de estos productos terminados incorporan los costos descritos anteriormente.

LA INCIDENCIA DE LA VARIACIÓN DEL CRUDO

¿De qué sirve, entonces, que el crudo a nivel internacional se desplome? Según el especialista eso solo incide en los casi cinco millones de barriles de crudo que se importan anualmente, al que luego se le incorpora los costos de refinamiento y carga impositiva.

Una fuente petrolera dice que no es solamente  la carga de impuesto la que encarece el precio del consumidor,  sino también por el hecho de que a nivel de Centroamérica, Nicaragua es uno de los países más caros de operar  para una petrolera por los estándares que las leyes ambientales y de regulación exigen (tks y tubería doble pared, monitoreo electrónico de fugas, etc.).

Según un estudio del Comité de Cooperación de Hidrocarburos de América Central a 2011, Nicaragua tiene la segunda carga impositiva en los combustibles para vehículos más elevados a nivel regional.

En Nicaragua se incorpora al precio el cuatro por ciento al Fondo de Mantenimiento Vial (Fomav), el 15 por ciento al Impuesto Selectivo de Consumo (ISC) y el 0.1 por ciento al costo de regulación del Instituto Nicaragüense de Energía.