El noventa por ciento de los accidentes con víctimas que ocurren en el país sigue vinculado al licor, “desgraciadamente”, sostuvo ayer el jefe de la Policía de Tránsito, comisionado mayor Roberto González Kraudy.
El funcionario confirmó que ha iniciado un recorrido por los departamentos del país y aunque dijo que existen diferentes factores de riesgo para que ocurran estos percances, las carreteras siguen siendo los principales escenarios de accidentes automovilísticos. Las carreteras están en excelentes condiciones y los conductores se desplazan a alta velocidad, alegó González.
Hasta ahora se ha reunido con los jefes de Tránsito de los cinco departamentos del norte y cuatro del sur, con quienes ha puntualizado en el terreno los planes operativos a implementar.
56 personas fallecidas es el promedio mensual de las víctimas de los accidentes de tránsito que ocurrieron en el país en 2014. Los archivos policiales registran un promedio mensual de 2,417 accidentes durante el recién finalizado año.
Según dijo, la orientación es ejecutar la prevención, campaña de educación vial que en febrero empezarán a implementar en las escuelas y un riguroso control.
Esto significa el endurecimiento de la aplicación de la ley contra quienes cometan infracciones. Hasta ahora las principales causas de accidente son conducir a exceso de velocidad, manejar bajo los efectos del licor, imprudencia al conducir, giros indebidos, entre otros.
“DESPRECIO A LA VIDA”
El jefe policial aclaró que hasta ahora no hay horario para los accidentes, los que pueden ocurrir de día o de noche. “Lo que está fallando ahorita es que hay un desprecio a la vida (…) porque si va en estado de ebriedad sabe que se va a quitar la vida o se la va a quitar a terceras personas (…). Usted está en un semáforo y la gente le está diciendo que se tire la roja, le está presionando con el pito”, sostuvo González.
El funcionario aclaró que no hay aumento de la peligrosidad, sino que en los últimos días se han registrado accidentes que han dejado como resultado varias víctimas mortales.
No obstante, apuntó que este no es solo problema en Nicaragua, pues recordó que en el mundo mueren un millón de personas por esta causa y cincuenta millones quedan discapacitados.
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