El libro La nación por construir es una síntesis del pensamiento del cardenal Jorge M. Bergoglio, hoy papa Francisco, sobre diversos temas sociales y políticos, que aunque escritos en el contexto de la realidad argentina, son sus reflexiones también muy pertinentes para la presente situación de Nicaragua.
Para el cardenal Bergoglio, la Nación por construir, debe ser un esfuerzo y un proyecto colectivo, que implica antes que nada pensarnos como Nación e identificar los problemas de fondo, para a partir de ellos, pensar en un país mejor para todos.
Para el papa Francisco no vale el querer pintar la pobreza, la inequidad y la desigualdad de color de rosa. De la Argentina decía con toda claridad que es “un modelo de país armado en torno a determinados intereses, excluyente de las mayorías, generador de pobreza y marginación, tolerante de la corrupción y de privilegios e injusticias”. En Nicaragua, la realidad es todo eso y peor, ya que es, además, un país armado en torno a los intereses dinásticos y económicos de una familia, en contubernio con los enriquecidos al amparo del poder y la corrupción.
El Gobierno actual es, por naturaleza, incapaz de sacar a Nicaragua de la miseria y de la pobreza, con todo y los cuentos chinos de la gran estafa disfrazada de Canal; estafa contra la que están luchando, patrióticamente, los campesinos, que no van a permitir el ser despojados de sus tierras, para enriquecer aún más, a la mafia gobernante. Para liberar y desarrollar Nicaragua, tendremos los ciudadanos que rescatar la esperanza y la utopía. Y para ello, como bien dijo el papa Francisco, no podemos caminar sin saber hacia dónde estamos andando; por lo que en sus palabras: “Debemos articular un Proyecto político en su sentido más amplio”. Coincidiendo con esta idea, es que un grupo de nicaragüenses hemos presentado a la ciudadanía, desde el 2012, un esbozo y propuesta de un Plan de Nación, denominado las Tres Revoluciones (Educativa, Agroindustrial y Ética-Institucional). Propuesta que ha sido bien recibida por diversos sectores de la sociedad civil, y partidos y movimientos políticos.
Creemos que es hora de no dejar más la política en las manos de políticos rastreros y corruptos, y asumir como ciudadanos nuestras responsabilidades, ya que como lo dijo el cardenal Bergoglio “debemos apostar, un vez más, a la entrega personal al proyecto de un país para todos”. Para ello debemos en Nicaragua asumir riesgos sin esperar nada a cambio, ya que el régimen actual está decidido a quedarse indefinidamente en el poder a cualquier costo.
Participar en el 2015 como ciudadanos en la verdadera política, la del servicio, es un asunto ético, ya que como lo dijo el papa Francisco, “el quehacer político es una forma de caridad, de amor, y por lo tanto un problema teológico y ético”. Naturalmente, se estaba refiriendo a la política que busca el bien común y aspira al poder público para poder servir y cambiar la situación actual de miseria, pobreza y subdesarrollo que viven diversos países, entre ellos Nicaragua.
Tenemos que cambiar a este gobierno lo más pronto posible, antes que siga haciendo más daño, ya que como bien escribieron los obispos, y lo escrito, escrito está, en el mensaje de la Conferencia Episcopal de Nicaragua del 22 de mayo del 2014: “Creemos que la actual estructura institucional y política del país no traerá a mediano ni a largo plazo ningún beneficio ni para los actuales gobernantes, ni para los miembros del partido gobernante, ni para ningún nicaragüense”.
Como verdaderos cristianos, escuchemos el sentido profético de estas palabras y actuemos en consecuencia.
El autor es Miembro Movimiento 3 Revoluciones
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