Los nicaragüenses son ingeniosos por naturaleza y ante las adversidades luchan por salir adelante en cuanto a situación económica se refiere y la gran mayoría busca la manera de ganarse la vida vendiendo algún producto en forma ambulante para poder ganarse el sustento diario.
Es común ver en las calles a los vendedores que hacen su mayor esfuerzo para convencer a algún posible comprador de su mercadería, recorren las calles de punta a punta infructuosamente pues no alcanzan sus expectativas de venta.
Muchos trabajan por cuenta propia, otros distribuyen productos para algún dueño de negocio y otros que forman parte de un sector vulnerable son los artesanos que elaboran su propia mercadería a mano con diversos materiales como barro, tela, madera, entre otros.
Es este sector que trabaja empíricamente y sufre las consecuencias que sus productos sean pirateados por no tener una marca que los identifique, sea una sencilla cajeta de leche, un adorno, cualquier tipo de bisutería, por muy sencilla que sea debe tener una marca que identifique a la persona o industria que lo ha fabricado.
Son muchos los vividores que hacen el gran negocio de su vida al comprar un producto que no tiene marca y en forma descarada le agregan su nombre y aparecen como los grandes productores del mismo, compran objetos no registrados y los etiquetan con su sello y listo a cobrar.
Los artesanos que trabajan independientes no tienen ningún registro y venden en córdobas sus productos a quienes los venden en dólares en algún puerto del país obteniendo mayor ganancia que quien lo elabora, también grandes escritores, artistas y productores han visto plagiadas sus obras al verlas obtener grandes premios a quien ni siquiera sabe cómo las han creado.
Es importante que a todo lo que hagamos le pongamos nuestro sello personal, para evitar que otros se lucren con algo que no les ha costado. Ayudemos a las personas sencillas a conocer que sus productos pueden ser plagiados.
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