El relajo y la deficiencia sigue imperando en el Transporte Urbano Colectivo (TUC) pese a que las autoridades del Instituto Regulador del Transporte del Municipio de Managua (Irtramma) han prometido cambiar la realidad, arrastrada desde hace varias décadas.
A inicios de 2013, cuando se anunció el proyecto del pago electrónico del pasaje en el TUC, el entonces director del Irtramma, Francisco Alvarado, declaró que posteriormente se verían cambios sustanciales en el sector hasta convertirlo en eficiente y de calidad. Pero repentinamente salió del instituto, a finales de enero de 2014, sin cumplir la misión propuesta.
La buena presentación de los buseros y el trato respetuoso a los usuarios, además de unidades premium, son algunas promesas sin cumplir hasta la fecha por el Irtramma, que desde hace un año tiene nueva dirección.
Al respecto Ricardo Osejo, presidente de la Organización para la Defensa de los Consumidores (ODC), expresó que la Policía Nacional ni los inspectores del Irtramma multan a los conductores que manejan a alta velocidad, que según él son la mayoría.
La Policía debe ser dura. La cantidad de usuarios que lleva el bus debe de ser la permitida y no con sobrepeso (a como pasa en las horas pico). Son quejas que hemos hecho siempre y no hay eco en la Policía, agregó Osejo.
El dirigente de la organización recordó que han pasado 18 meses desde que inició la utilización de las tarjetas de MPeso y que tampoco se comercializan las tarjetas descartables, otra promesa.
LA PRENSA buscó la versión de los dirigentes del transporte capitalino, pero fue imposible. Se llamó a Miguel Álvarez para conversar, pero alegó que estaba en una reunión y que no podía atender.
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