Los seis retirados del otrora Ejército Popular Sandinista (EPS), quienes ayer cumplieron 14 días de huelga de hambre, fueron visitados por diputados de la Bancada Alianza del Partido Liberal Independiente (Bapli).
Los opositores les prometieron poner en la agenda de la Asamblea Nacional su demanda, que implica mejor atención médica, pensión de retiro, tierras y crédito para trabajar. La demanda también será llevada a la Comisión de Paz, Defensa, Gobernación y Derechos Humanos.
Los exmilitares comenzaron el pasado 22 de enero la huelga de hambre frente a la Cruz Roja Nicaragüense, para presionar al presidente inconstitucional Daniel Ortega, quien prometió beneficios a los desmovilizados.
También el dirigente del Consejo de Defensores de la Patria, Carlos Ramírez, pidió a los diputados impulsar la iniciativa de Ley de Reajustes de Pensiones para personas Víctimas de la Guerra de los años Ochenta, congelada en la Asamblea.
El diputado Carlos Langrand expresó la injusticia del gobierno de Ortega de no cumplir la demanda social de los desmovilizados, cuando estos fueron quienes mantuvieron en el poder al Frente Sandinista (FSLN) en los años ochenta. La mayoría de los desmovilizados es gente de ustedes, le dijo Langrand una vez al diputado sandinista Filiberto Rodríguez.
Rodríguez, por su parte, ha declarado que el Gobierno no tiene el dinero, ni la capacidad para hacer frente a las exigencias de los desmovilizados.
Sin embargo, el diputado del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), Víctor Hugo Tinoco, quien también visitó a los desmovilizados, indicó que el Gobierno no puede decir eso si gasta el dinero colocando gigantes árboles de lata por toda Managua.
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