[doap_box title=»Pobladores se quejan» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]Doña Concepción Cruz, quien habita cerca del rastro, expresó que diario tienen que lidiar con el hedor que proviene del matadero.
Cada mes en el rastro se sacrifican alrededor de 250 animales, no sin antes cumplir una serie de requisitos, como permiso de la Policía, la revisión de un veterinario y una vez destazado el animal, el veterinario vuelve a revisar la carne para ver si cumple con la normas sanitarias.[/doap_box]
El rastro municipal de Jinotepe urge de mantenimiento. El sitio se encuentra en completo abandono y a pesar de que la Alcaldía ha dicho en varias ocasiones que se remodelará, el lugar cada día cumple menos con las condiciones sanitarias que debe tener.
Por otra parte hay quejas de parte de la población que desde hace años han pedido la reubicación del rastro, ya que este se ubica a cinco cuadras del casco urbano, cuando debería estar a tres kilómetros de la ciudad.
Mauricio Cortés, concejal del PLI de la Alcaldía de Jinotepe, manifestó que el mejoramiento del rastro debió ser incluido en el presupuesto de este año, pero no fue tomado en cuenta y aunque en el 2014 sí estaba en el presupuesto, a mediados de año el dinero fue transferido hacia otro proyecto.
Un funcionario de la Alcaldía, quien solicitó se omitiera su identidad, manifestó que lo ideal es tener un rastro semiindustrial y desde que anunciaron el traslado se espera que haya mejores condiciones, como la construcción de una pila séptica, pues actualmente las aguas del matadero van a parar a las quebradas, contaminando los ríos.
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