[doap_box title=»» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]500 iglesias católicas en Nicaragua y sus respectivos sacerdotes estarán imponiendo hoy la ceniza en la frente de los fieles como símbolo del llamado a la conversión.[/doap_box][doap_box title=»Colecta para sacerdotes» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]La Iglesia católica también aprovechará el tiempo de la celebración de la Cuaresma para realizar una colecta para los sacerdotes enfermos y ancianos.
“Quiero aprovechar para exhortar a la feligresía a ser caritativos y apoyar en la colecta a favor de los sacerdotes enfermos y ancianos de nuestra Nicaragua”, fue el llamado del obispo Solórzano a los fieles. El jerarca católico expresó que de los fondos que se logran recaudar en la colecta se apoya a más de cuarenta sacerdotes que están enfermos y que pertenecen a toda la provincia de Nicaragua.
“Sean generosos con los sacerdotes. Recordemos que ellos dieron su vida por el Evangelio y el servicio de la comunidad y al final de su vida queda solo, enfermo y pasando necesidades y con esta colecta del Miércoles de Ceniza los estamos ayudando”, exhortó monseñor Jorge Solórzano.[/doap_box]
Hoy las Iglesias católicas del país inician el tiempo de la Cuaresma, donde miles de fieles cargan en su frente el símbolo de la cruz, como una forma de conversión y sacrificio a los cuarenta días que Cristo vivió en ayuno y oración.
En ese contexto, monseñor Jorge Solórzano, obispo de Granada, aseguró que el tiempo de Cuaresma es un llamado a un cambio de vida, a ser un mejor ser humano ante el dolor de los que sufren,
“La Cuaresma es que nosotros seamos sensibles ante las necesidades de los demás; y eso lo podemos lograr con la oración, el ayuno y la limosna y poder dejar la indiferencia ante el dolor de los demás”, meditó el obispo de Granada.
Asimismo el obispo llamó a los fieles a aprovechar este tiempo para ser mejores cristianos y “ser generosos y misericordiosos con los otros, con los más débiles y necesitados”.
El papa Francisco en su mensaje sobre la Cuaresma enfatizó sobre la globalización de la indiferencia, llamando a los fieles a ser más sensibles con el dolor y las necesidades de los más pobres y débiles de la sociedad. En ese sentido, monseñor Solórzano meditó en que la Cuaresma debe ser un cambio de vida.
“El papa nos llama a que no seamos indiferentes y nosotros no debemos ser indiferentes ante la necesidad de las personas que sufren porque eso nos hace insensibles y egoístas”, dijo el prelado.
Dijo que todos podemos dar algo siempre y cuando seamos sensibles ante el dolor y la necesidad.
“Por eso en esta Cuaresma podemos ser diferentes, ser sensibles a través de la oración, el ayuno y la caridad para darle una mano al hermano necesitado”, dijo el religioso.
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