Familiares de tres personas detenidas por el Ejército de Nicaragua tras un allanamiento en la Finca El Tobobal, ubicada en la comarca de Bilwas, en el municipio de Mulukukú en el Caribe Norte, denunciaron ante el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) que estas personas permanecen «secuestradas por la Policía».
Francisco Olivas, Oscar Olivas y Dixon Mendoza fueron acusados por delitos de narcotráfico, crimen organizado y portación ilegal de armas, luego de que el Ejército allanara la finca el 4 de noviembre de 2014.
Tras su detención, los tres acusados fueron absueltos en un juicio realizado en Siuna y su libertad fue emitida el 28 de enero de 2015, sin embargo, en lugar de liberarlos, la Policía los trasladó a la Dirección de Auxilio Judicial en Managua, donde permanecen desde el 14 de febrero.
Los familiares de los tres detenidos denuncian que las autoridades no les permiten verlos ni hablar con ellos.