Si Everth Cabrera desea probar que pertenece a las Grandes Ligas, ahora es el momento. Y si en realidad es un pelotero con pretensiones grandiosas, es mejor que se prepare. Pronto deberá demostrarlo.
Una vez resueltas sus dificultades legales, Cabrera pudo volver a colocar beisbol en su cabeza. Y así lo comenzó a hacer desde ayer, cuando arribó al campamento primaveral de los Orioles, con quienes intenta relanzar su carrera.
Cabrera aterrizó en Sarasota, Florida, tras un arreglo con la Fiscalía en San Diego, donde era requerido por haber conducido bajo influencia de marihuana y resistirse al ser detenido. Así que con eso resuelto, pudo entrenar.
“El arreglo consiste en tres años de libertad condicional, una multa de 655 dólares y 80 horas de trabajo voluntario”, informó Eduardo Encina, quien cubre a los Orioles para el diario The Baltimore Sun, citando a un portavoz de la Fiscalía de San Diego.
Cabrera se incorporó a los entrenamientos y participó de la rutina establecida para los jugadores de posición. Luego fue presentado ante la prensa por el vicepresidente de los Orioles, Dan Duquette, quien expuso las expectativas que tienen sobre el nica.
“Él está listo para jugar. Ya todo está arreglado”, dijo Duquette. “Creo que la habilidad de Everth va a ayudar a nuestro equipo. Tiene 28 años y es un excelente corredor, un robador de bases y eso es algo que necesitamos”, agregó el ejecutivo.
Cabrera ha robado 123 bases en su carrera, incluyendo 99 en las pasadas tres campañas. Incluso, con 44 robos lideró la Liga Nacional en el 2012. En el 2013 se había estafado 37 almohadillas, antes de ser suspendido por su vínculo con Biogénesis.
“Estoy feliz de estar aquí con la organización de los Orioles”, declaró Cabrera, citado por The Baltimore Sun. “Esto es súper excitante y tengo hambre. No puedo esperar para comenzar a jugar”, agregó el nandaimeño, firmado por una temporada.
El mánager del conjunto, Buck Showalter, resaltó que Cabrera trae a los Orioles un dinamismo sobre las bases del cual se carece en el equipo. Pero indicó que debe ganarse su puesto, además, que tiene una opción para ser bajado a las Menores.
“Yo siempre pienso que en cada entrenamiento primaveral vengo a competir. A mí no me importa dónde me pongan, yo voy a ir a jugar duro cada día cuando me den la oportunidad de jugar”, aseguró el pinolero, consciente del terreno que pisa.
Después de jugar en parte de seis campañas para los Padres de San Diego, Cabrera es un bateador de .248 en su carrera. Ha conectado 430 hits en 1,733 turnos, con 221 anotadas, 128 remolques, 12 jonrones y 136 bases en 168 intentos.
“Mucha gente lo consideró uno de los mejores infielders de la Liga Nacional hace un par de años, así que vamos a ver dónde hay necesidad y ver si él puede solventarla. Él nos da mucha flexibilidad al equipo”.
Buck Showalter, mánager de los Orioles de Baltimore.“Everth ha estado trabajando muy duro durante todo el invierno en St. Thomas University (en el sur de Florida). Ha trabajado duro para llegar en forma en este momento, para estar saludable y así aportar al equipo”.
Dan Duquette, vicepresidente ejecutivo de los Orioles.“Everth trae energía. Es una chispa. Juega duro. Tiene una variedad de recursos para mostrar. Tiene buen brazo, buen alcance y le gusta correr. Tiene mucha energía y esperamos que eso encienda la parte alta de nuestro line up”.
Brad Brach, lanzador de los Orioles, extirador de los Padres.
