Edgard López necesita un hit para convertirse en el décimo pelotero de 1,500 imparables en los campeonatos nacionales de beisbol. Sin dudas, un gran timbre de distinción para su larga y exitosa carrera.
No obstante, hay una estadística más sorprendente sobre el rivense, al ser uno de ocho artilleros con un promedio de bateo superior a .300 tanto con bate de madera como con aluminio, con más de mil turnos con cada artefacto, pero lo más impresionante es que es el único cuyo rendimiento con la madera es superior que a sus números acumulados con los “fierros”.
López tiene porcentaje de .330 en su carrera con bate de madera en 1,554 visitas al plato, mientras que registró .311 con aluminio en 1,797 oportunidades.
Los otros bateadores con promedio encima de .300 con ambos tipos de bates son Henry Roa (.331 con madera y .340 con aluminio), Norman Cardoze (.313 y .319), Nemesio Porras (.318 y .365), Aníbal Vega (.306 y .364), Jorge Avellán (.306 y .324), Marlon Abea (.305 y .324) y Ariel Delgado (.301 y .317).
Uno de los más notables bateadores de la actualidad, Jimmy González, tuvo porcentaje de .278 con aluminio en 668 turnos al bate, pero es el mejor desde la era de la madera con .371 de promedio de bateo.
