Por tercera vez en el curso de la actual temporada, la actividad en la máxima división del futbol griego ha sido suspendida debido a los persistentes actos de violencia en los estadios.
Stavros Kontonis, el vice ministro de Deportes del nuevo gobierno de izquierda, anunció la decisión ayer. Indicó que la situación será reevaluada la próxima semana, pero que se podría decretar otra suspensión si los clubes no cumplen con los reclamos de mayor seguridad por parte de las autoridades.
La última suspensión se dio tras los desmanes el fin de semana en el clásico Olympiakos-Panathinaikos.
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