Parte de la oposición y del sector estudiantil venezolano se manifestó este miércoles para pedir, los primeros, la “intervención” del papa Francisco y los segundos la “dimisión” del director de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), todos motivados por la muerte el martes de Kluivert Roa, de 14 años, quien recibió un disparo en la cabeza en una protesta en San Cristóbal (Táchira).
Mientras, el secretario de Estado de EE. UU., John Kerry, expresó que “Venezuela continúa moviéndose en la dirección equivocada” y calificó de “horrenda” la muerte de Roa.
[doap_box title=»Decisiones erróneas» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]El secretario de Estado de EE. UU., John Kerry, dijo ayer que “Venezuela continúa moviéndose en la dirección equivocada y tomando las decisiones erróneas”, en una comparecencia ante el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, en la que habló de las recientes denuncias formuladas por el gobierno venezolano acerca de que EE. UU. participa en conspiraciones golpistas y de la situación en el país.
Ante las incisivas preguntas de la legisladora republicana Ileana Ros-Lehtinen, una de las más críticas con Venezuela, Kerry subrayó: “No tenemos discrepancia alguna sobre el atroz comportamiento, la represión de la gente, los arrestos y las falsas acusaciones contra nosotros que están emanando de Venezuela”.[/doap_box]
La Fiscalía informó ayer que Javier Mora, de 23 años, oficial de este cuerpo, ya fue imputado por el Ministerio Público (MP) por “homicidio intencional calificado” por la muerte de Roa, por un tiro en la cabeza disparado, según este organismo, con una escopeta de perdigones de plástico durante una manifestación en San Cristóbal.
Esta muerte llevó ayer a que la opositora María Corina Machado liderase por la mañana una concentración de cerca de un centenar de simpatizantes en la sede de la Nunciatura Apostólica en Caracas, donde entregó una carta dirigida al papa Francisco. En la misiva pide al líder de la Iglesia católica su “protección” e “intervención” a “favor de la vida de los hijos de las madres venezolanas” quienes, según el escrito, “están siendo asesinados en Venezuela”.
Al mismo tiempo decenas de estudiantes exigían la destitución del director de la PNB, Manuel Pérez Urdaneta, en la sede del Ministerio de Interior también en Caracas y que, en palabras del presidente de la Federación de Centros Universitarios para la Universidad Central de Venezuela (FCU-UCV), Hasler Iglesias, “tiene que hacerse responsable de la actuación de sus funcionarios”.
Esta fue una de las demandas que los universitarios entregaron por escrito en la sede de Interior junto con la derogación de la resolución 8610 aprobada hace unas semanas y que autoriza a emplear el “método del uso de la fuerza potencialmente mortal” durante las manifestaciones cuando la situación así lo requiera.
“Queremos ver soluciones y resultados”, afirmó Iglesias sobre sus peticiones y advirtió que de no ser así en un tiempo que no especificó, saldrán como ayer de nuevo a las calles “de manera pacífica, pero contundente”.
La titular del MP, Luisa Ortega Díaz, informó durante una entrevista por el canal privado Venevisión de que sobre la resolución 8610, desde su cargo, ha hecho una recomendación: “Yo reitero el artículo 68 de la Constitución que es que está prohibido el uso de las armas en las manifestaciones”.
El defensor del pueblo, Tarek William Saab, coincidió con la fiscal y al comentar a medios locales que un arma “no debe usarse en manifestaciones pacíficas o de cualquier signo y menos usarlas en el rostro de las personas porque el resultado es fatal”. Saab calificó la muerte de Roa como un “vil asesinato”.
