Si una de las 72 empresas que fabrican bloques en Managua incumplen con los estándares de calidad, el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) está facultado solamente a notificar la falla y apoyarle con capacitaciones para lograr un mejor resultado del producto; sin embargo, en los próximos meses se incorporará otro aspecto en la regulación.
Está previsto que para mayo el MTI tenga listo un procedimiento para multar a las empresas, sean industriales o semiindustriales que continúen fabricando este producto con baja calidad.
El ingeniero Oscar Escobar, director general de Normas de Construcción y Desarrollo Urbano del MTI, expresó que la intención no es multar a ningún negocio y por tanto esperan que cumplan con la calidad del bloque.
“Los resultados los estamos obteniendo sin multas, porque son pocas empresas las que están en ese jueguito (fabricar bloques de baja calidad), pero ya con solo que oigan que viene una multa se van a alinear (todas), van a acatar nuestras orientaciones”, sostuvo Escobar, quien adelantó que hasta hoy tienen un borrador del procedimiento.
La idea de incorporar el aspecto de las penas económicas se empezó a trabajar una vez que el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific) les explicó, a través de una carta, que como organismo rector deberían aplicar las multas.
LABORATORIO PARA PROBAR MATERIALES
Para conocer con exactitud si el bloque está hecho con baja calidad o cumple con la exigencia, el Ministerio de Transporte e Infraestructura tiene desde hace dos años un laboratorio donde se prueba su resistencia. Asimismo la del acero, adoquín y el asfalto. “Ahora sí podemos decir que controlamos los materiales porque tenemos nuestro propio laboratorio”, manifestó el ingeniero Escobar.
MTI REPORTA MEJOR CALIDAD DE MATERIALES
Informes de la Dirección de Normas de Construcción y Desarrollo Urbano indican que en los últimos años ha mejorado la calidad en los materiales de construcción porque ya no hay fábricas artesanales. Hace cinco años existían cerca de treinta en la capital.
“El acero antes estaba sin control, aquí venía cualquier tipo de acero, ahora tienen que sacar un permiso especial los importadores; nos traen sus varillas y las probamos en el laboratorio y si están correctas las autorizamos, de lo contrario, van de regreso (fuera del país)”, agregó.
El laboratorio cuenta con dos máquinas de compresión, para medir la resistencia de los materiales.
