Estados Unidos negó que esté alentando disturbios en Venezuela “ni está tratando de socavar la economía (de ese país) o su Gobierno”, según indicó la vocera del Departamento de Estado, Jen Psaki, en una nota de prensa.
“Las alegaciones hechas por el Gobierno de Venezuela de que los Estados Unidos está involucrado en una conspiración de desestabilización y golpe de Estado son infundadas y falsas. Los Estados Unidos no apoya las transiciones políticas por medios no constitucionales. En consonancia con los principios consagrados en la Carta Democrática Interamericana, los Estados Unidos reafirma el compromiso de la región con cambios de gobiernos democráticos, constitucionales, pacíficos y de acuerdo con el Estado de derecho”, expresa el escrito.
En la nota también lamentan que el Gobierno venezolano siga culpando a los Estados Unidos u otros miembros de la comunidad internacional por eventos ocurridos dentro de Venezuela. “El Gobierno venezolano necesita lidiar con la grave situación que enfrenta”, indica la nota.
En Nicaragua, las dos bancadas de la Asamblea Nacional hicieron declaraciones de solidaridad con Venezuela por motivos totalmente adversos.
Por un lado, la bancada del partido gobernante Frente Sandinista (FSLN), con mayoría absoluta en el plenario, solicitó una declaración de solidaridad con el presidente venezolano Nicolás Maduro por la “difícil situación política que atraviesa”.
Esta propuesta de declaración de la bancada sandinista también extiende su solidaridad a Argentina por la situación política que atraviesa la presidenta Cristina Fernández, a quien se le imputa por el presunto delito de encubrimiento de un caso de corrupción que era llevado por el fiscal Alberto Nisman, quien fue hallado muerto en su casa el pasado 18 de enero.
Por otro lado, la bancada Alianza del Partido Liberal Independiente (Bapli) solicitó una declaración de solidaridad con los presos políticos Leopoldo López, opositor político, y Antonio Ledezma, alcalde de Caracas.