Italia requiere a ex “Brigada Roja” que vive en Nicaragua

El Gobierno de Italia considera un "objetivo esencial e irrenunciable" la entrega a la Justicia del terrorista Alessio Casimirri, residente en Nicaragua y condenado en Italia por participar en el secuestro y asesinato del ex primer ministro Aldo Moro en 1978.

El Gobierno de Italia considera un «objetivo esencial e irrenunciable» la entrega a la Justicia del terrorista Alessio Casimirri, residente en Nicaragua y condenado en Italia por participar en el secuestro y asesinato del ex primer ministro Aldo Moro en 1978.

Así lo anunció este 16 de marzo el ministro de Justicia, Andrea Orlando, quien ha pedido a su gabinete «un examen urgente del estado del procedimiento de búsqueda en el extranjero del prófugo Alessio Casimirri, condenado entre otros cosas por el secuestro y asesinato del expresidente (del Gobierno) Aldo Moro».

En un comunicado, Orlando subrayó que es «un objetivo esencial e irrenunciable en las acciones del Gobierno la entrega a la Justicia italiana del condenado Casimirri, a pesar de las negativas que hasta ahora han emitido las autoridades de la República de Nicaragua».

Esa postura fue compartida «plenamente» por el titular de Exteriores de Italia, Paolo Gentiloni, que en una nota se declaró dispuesto a hacer «todo lo posible» para que esto se produzca.

Casimirri (Roma, 1951) accedió a la organización terrorista de extrema izquierda Brigadas Rojas bajo el nombre de «Camillo» y participó en 1978 en el secuestro y posterior asesinato de Moro, ex primer ministro y líder de la Democracia Cristiana.

Fue condenado a varias cadenas perpetuas pero, sin embargo, es el único de los partícipes en aquel crimen que logró escapar de la Justicia italiana y vive en Nicaragua desde 1983, donde se casó, tuvo varios hijos y llegó a abrir un restaurante.
Adquirió la nacionalidad del país centroamericano en 1988 y su extradición, solicitada por Roma, ha sido denegada en varias ocasiones por las autoridades nicaragüenses.

Las palabras del ministro Orlando se produjeron el mismo día en el que Italia recuerda el inicio del secuestro de Aldo Moro, en una operación ejecutada en la romana vía Fani y en la que murieron además cinco miembros de su escolta.

Permaneció secuestrado durante 55 días, hasta que el mayo de 1978 las Brigadas Rojas abandonaron su cadáver en un vehículo estacionado en el centro de la capital italiana.

Esta mañana el presidente de Italia, Sergio Mattarella, realizó una entrega floral en la calle en la que fue secuestrado, un acto en el que también participó el presidente de la comisión que actualmente investiga el suceso, Giuseppe Fioroni.

El diputado recordó, en declaraciones recogidas por los medios, que Casimirri «vive felizmente en Nicaragua sin haber cumplido un día de su pena» y manifestó su deseo de que el Gobierno pida «con fuerza su extradición no por venganza, sino por una cuestión de justicia».

Treinta y siete años después, este suceso continúa envuelto en el misterio y algunas personas han llegado a señalar que el magnicidio contó con la colaboración de los servicios secretos italianos.

Y es que el secuestro se produjo cuando Moro se dirigía al Parlamento para superar una moción de confianza con el apoyo, por primera vez, del Partido Comunista Italiano, algo que suscitó recelos en varios ambientes nacionales e internacionales.

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