El sueco Zlatan Ibrahimovic considera que su sanción de cuatro partidos por insultar a un árbitro es “una farsa ridícula y poco profesional, una vergüenza para el futbol”, en declaraciones realizadas ayer en su aplicación personal “Zlatan Unplugged”. A una pregunta sobre su reacción al día siguiente de que se decidiera su sanción, el sueco del París Saint-Germain respondió con severidad. “Estoy contento porque esto prueba lo que yo decía. Ahora la gente puede ver ella misma, con sus propios ojos, y no soy yo el que lo dice. Toda esta situación se ha convertido en una farsa, ridícula y poco profesional”, dijo.
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