Los presidentes de Estados Unidos, Brasil y México, las tres mayores economías del continente, clausuraron ayer un foro empresarial previo a la VII Cumbre de las Américas con un claro y firme llamamiento a aumentar las inversiones en tecnología.
Barack Obama, Dilma Rousseff y Enrique Peña Nieto se dieron cita en un panel que completó el presidente panameño, Juan Carlos Varela, como anfitrión de la cita, y que puso fin a dos días de debates que congregaron a cientos de empresarios americanos.
El panel fue moderado por el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, quien pidió a cada uno de ellos una receta para mejorar el desempeño económico de los países y del propio continente.
Con algunos matices, la respuesta fue unánime y Obama, Rousseff, Peña Nieto y Varela señalaron la educación como la clave para el desarrollo y apuntaron que las nuevas tecnologías son ahora el único camino hacia una mejor formación.
“Nuestra gente debe ser la mejor y más capacitada del mundo” y se le debe asegurar la oportunidad de “aprender durante toda la vida”, pues así se transformarán la sociedad y la propia economía, afirmó Obama. Apuntó que “toda la industria” está en proceso de transformación y que ello va más allá de empresas de punta en el área tecnológica, entre las que citó a Facebook, cuyo presidente, Mark Zuckerberg, participó en el evento y preguntó a los mandatarios cómo fortalecer las iniciativas de inclusión digital.
Obama y Rousseff subrayaron la necesidad de una mayor asociación entre los sectores públicos y privados. Obama recordó que internet “no hubiese existido” sin apoyo gubernamental, pero aclaró que todo su desarrollo se dio luego en el ámbito de la iniciativa privada.
Obama admitió que la tecnología y su acelerado y constante avance puede llegar a ser un factor “perturbador”, y señaló que todos sus efectos se expanden en la economía y provocan cambios a los que los trabajadores “van a tener que continuar adaptándose”.
Rousseff coincidió y precisó que, en un país con las dimensiones de Brasil, “uno de los desafíos más importantes” es la construcción de la infraestructura necesaria para llevar la banda ancha a todo el territorio. “Conectividad es inclusión digital, que es inclusión social y económica también”, y agregó que para hacer realidad el “desafío de la inclusión, más que nunca serán necesarios los proyectos de inversiones públicas y privadas”.
Peña Nieto consideró que “la conectividad a internet es la alfabetización de nuestra época”, pues la exigencia tecnológica ha adquirido tales dimensiones que quien no acceda a la “sociedad de la información” sufrirá la misma exclusión que aquel que no sabe leer y escribir.
APOSTAR EN INVERSIONES
El foro empresarial, patrocinado por el BID, reunió dos días a cerca de 700 líderes del sector privado de una veintena de países, para debatir alternativas para mejorar los niveles de desarrollo del continente. Los empresarios formularon un documento en el que pusieron énfasis en la necesidad de apostar más en las iniciativas público-privadas para el desarrollo de proyectos de infraestructura y energía.
La novedad del foro, que celebró su segunda edición en Panamá, fue la participación del ministro de Comercio Exterior de Cuba, Rodrigo Malmierca, quien ofreció a su país como destino seguro para el empresario extranjero e invitó a visitarlo para conocer oportunidades de inversión.
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