Chibok: Un año sin saber de niñas

Una mujer aseguró ayer a la cadena británica BBC que hace tres semanas vio con vida, en la localidad de Gwoza, a más de cincuenta niñas de las doscientas secuestradas en las primeras horas del 14 de abril de 2014 por el grupo terrorista Boko Haram en Chibok, un pueblo al noreste de Nigeria.

Una ayuda militar internacional tras el rapto de las niñas fracasó en 2014. Ayer, los nigerianos protestaron usando la frase de la campaña en redes sociales “#BringBackOurGirls” (“Devuelvan a nuestras niñas”) . LA PRENSA/ EFE

Una mujer aseguró ayer a la cadena británica BBC que hace tres semanas vio con vida, en la localidad de Gwoza, a más de cincuenta niñas de las doscientas secuestradas en las primeras horas del 14 de abril de 2014 por el grupo terrorista Boko Haram en Chibok, un pueblo al noreste de Nigeria.

“Nos dijeron que eran las niñas de Chibok y que estaban retenidas en una casa muy grande cuando coincidimos con ellas en la misma calle”, dijo a la BBC la mujer, quien no quiso dar su nombre por miedo a las represalias de Boko Haram. La testigo, quien vive en Gwoza, también al noreste del país, declaró haber visto a las niñas vestidas con ropa islámica y acompañadas por milicianos de Boko Haram.

2,000 mujeres y niñas han sido secuestradas por Boko Haram desde principios de 2014, según Amnistía Internacional.

Otra mujer también aseguró a la misma cadena haberse cruzado, en noviembre, con las niñas secuestradas en un campamento en la localidad de Bita, en el noroeste. “Recibían clases del Corán, cocinaban y se peinaban las unas a las otras. Las trataban de forma diferente, su comida estaba mejor y su agua más limpia”, explicó.

Hace un año, cincuenta hombres armados irrumpieron en una escuela de Chibok y capturaron a doscientas niñas, quienes desde aquel asalto solo fueron vistas una vez, a través de un video difundido por el grupo yihadista, que anunciaba que iba a venderlas como esposas en diferentes países africanos.

A finales de marzo, el Ejército nigeriano tomó la ciudad de Gwoza, una de las mayores áreas bajo control de Boko Haram y considerada cuartel general del grupo.

Las organizaciones internacionales señalan como responsable de este rapto al gobierno del entonces presidente Goodluck Jonathan, a quien siempre se le reprochó el abandono del norte del país, donde reside la mayoría de su población musulmana, y esperan que el nuevo presidente Muhamadu Buhari, quien aún no toma posesión, pueda prevenir estos hechos y proteger a las víctimas.