Libros, comida y sillas evitan la deserción

Cuando un niño tiene un asiento para atender las lecciones de su maestra o un desayuno antes de empezar las clases está “a salvo” en la escuela porque es un estudiante que se concentra y no deserta antes de terminar el año escolar.

El programa Educando para el Futuro permitió reducir la deserción escolar hasta un 98 por ciento en siete escuelas del país. Antes se reportaba 85 por ciento de permanencia escolar. LA PRENSA/ ARCHIVO

Cuando un niño tiene un asiento para atender las lecciones de su maestra o un desayuno antes de empezar las clases está “a salvo” en la escuela porque es un estudiante que se concentra y no deserta antes de terminar el año escolar.

Esto es lo que persigue el programa Educando para el Futuro que impulsó American Nicaraguan Fundation (ANF) en siete escuelas de Managua, Estelí, Chinandega, Matagalpa, Granada y León.

El mismo se ejecutó en el período 2007-2014 y permitió que más de mil estudiantes culminaran su sexto grado de primaria.

Pero además, explicó Rafael Sánchez, director ejecutivo de ANF, “se logró elevar la retención escolar hasta 98 por ciento”. Antes las escuelas reportaban 85 por ciento de permanencia escolar.

«Cuando la escuela tiene mayores recursos, los niños tienden a llegar más (…), muchos niños no van a clases porque tienen hambre o no tienen útiles». Rafael Sánchez, director ejecutivo de ANF.

“A nuestra escuela llegan niños que por lo general son hijos de madres solteras que trabajan en los cafetales y ellos llegan solos. Antes se iban de la escuela, pero ahora que ya tienen pupitres, libros y hay merienda no faltan”, dijo José René Ñurinda, docente del colegio Juan XXII, de Matagalpa.

Ahí, de acuerdo con la directora, Martha Estela López, antes del 2011 unos doscientos niños se sentaban en el piso porque no tenían sillas para atender las lecciones de su maestra.

“Pero desde el 2011, cuando ANF nos entregó pupitres nuevos, los niños no faltan y se sienten más a gusto en la escuela. También desde ese año recibimos más demanda de matrícula. Tenemos más de 537 alumnos”, señaló López.

Seis ejes de intervención

El programa Educando para el Futuro —que ejecutó ANF con el apoyo de Casa Pellas— tuvo seis ejes de acción.

Uno de ellos está dirigido a la salud de los escolares. En cinco años se beneficiaron con atención médica y medicamentos gratuitos a 1,944 niños en el norte del país.

Los otros ejes son nutrición, equipamiento escolar, mejora de infraestructura, capacitación docente y acceso a tecnología.

Las brigadas médicas de Hope Clinic International y New Orleans garantizaron la atención de los estudiantes, de acuerdo con el informe final del programa que presentó ANF como parte de la clausura del mismo.

El programa también incluyó un diplomado para directores y maestros sobre nuevas metodologías para el aprendizaje.

Otros esfuerzos

Educando para el Futuro además permitió el desarrollo de campañas de educación vial, la habilitación y acondicionamiento de un taller de costura con máquinas de coser y la instalación de laboratorio de computación con el novedoso sistema de informática N’Computing en los centros donde se ejecutó el proyecto.