La soberbia del poder

No hace mucho un destacado sandinista, miembro de una de las familias más conspicuas de la vieja guardia de ese partido, me dijo que el mayor enemigo del Gobierno es la ausencia de una verdadera oposición, situación que lo ha enfermado de soberbia y esa será la causa de su destrucción. Hoy, al irse despejando las incógnitas alrededor de la demolición del hotel del empresario Milton Arcia, comprendo la magnitud de lo expresado por este personaje, que ve con nostalgia como se continúan perdiendo los principios de una revolución que una vez hizo soñar a muchos.

No hace mucho un destacado sandinista, miembro de una de las familias más conspicuas de la vieja guardia de ese partido, me dijo que el mayor enemigo del Gobierno es la ausencia de una verdadera oposición, situación que lo ha enfermado de soberbia y esa será la causa de su destrucción. Hoy, al irse despejando las incógnitas alrededor de la demolición del hotel del empresario Milton Arcia, comprendo la magnitud de lo expresado por este personaje, que ve con nostalgia como se continúan perdiendo los principios de una revolución que una vez hizo soñar a muchos.

El vídeo en que se ve al señor Arcia siendo arrastrado por la Policía el pasado Viernes Santo, le ha dado la vuelta al mundo y ha sido compartido más de un millón de veces en las redes sociales. La reacción a semejante barbarie, seguida de la demolición de una propiedad privada sin orden de ninguna autoridad competente, ya ha tenido y pueden jurar que seguirá teniendo efectos negativos para este Gobierno, dentro y fuera de nuestras fronteras. Hoy sabemos que una reunión que estaba programada para realizarse durante la cumbre de presidentes en Panamá, entre el presidente de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos de Norteamérica, señor Thomas J. Donohue y el señor Daniel Ortega, fue cancelada. Fuentes de todo crédito atribuyen la cancelación a la detención del señor Arcia y la demolición de su edificio.

Otro efecto negativo por la soberbia, prepotencia y absolutismo con que actúa este Gobierno se ha sentido en la delegación de empresarios privados de la República Federal de Alemania que se encuentra actualmente en Nicaragua, los que el día de ayer fueron informados en la sede de su embajada, cuando por invitación a la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) y Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), se presentaron el doctor Marcos Carmona, la doctora Vilma Núñez y el empresario Milton Arcia. La introducción que hizo una señorita del equipo de la embajada al doctor Tom Koenigs, miembro del parlamento alemán y portavoz de derechos humanos del Grupo Alianza 90, fue: Doctor, este es el señor del que estábamos hablando esta mañana. Por demás está decir que el congresista germano, después de escuchar las atrocidades cometidas contra la integridad física y bienes del señor Arcia se comprometió a hacer del conocimiento a su Gobierno y empresarios de su país de lo que se le estaba informando.

He querido hacer estas dos referencias para contradecir a los fatólogos que viven queriéndonos convencer que este Gobierno durará tanto como Matusalén, lo que es totalmente falso, ya que el virus de su autodestrucción ya corroe las mismísimas entrañas de los de arriba, de los de en medio y de los de más abajo.

No quiero finalizar este escrito sin mencionar al Cosep y su presidente, quien ha comprometido su palabra de que mediará para que la injusticia cometida contra el empresario Milton Arcia sea enmendada. Quiero decirles que no esperaba menos de ese organismo rector de la empresa privada, ya que el no actuar de la manera en que lo han prometido, los dejaría reducidos a un club de empresarios cuyo único valor sería el de ser amigos del Gobierno y, por ende, gozar de sus favores en la medida en que aparenten desconocer las tropelías que se cometen contra nuestro Estado de Derecho.

El autor fue comandante de la Resistencia Nicaragüense.

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