Desesperados dicen sentirse pobladores de León, El Crucero, en Managua, Ocotal, en Nueva Segovia, y Chinandega por la falta de agua potable y por la falta de respuesta de las autoridades competentes que no han podido resolver ese problema.
En el barrio Villa 23 de Julio, de León, los pobladores dijeron estar hartos del mal servicio que reciben desde hace diez años. El agua se va todos los días a las 5:00 a.m. y regresa entre las 9:00 p.m. y 10:00 p.m.
Según los pobladores de este barrio, los cobros por un servicio que casi no existe, siempre llegan puntuales.
“Nos vemos afectados con la suspensión del servicio de agua y nos vienen recibos alterados de cuatrocientos córdobas cuando pasamos todo el día sin agua, queremos que nos den respuesta y que nos resuelvan el problema”, dijo Oscar Silva, habitante de León.
Reynaldo Ochoa, habitante de este sector, asegura que únicamente han recibido promesas de parte de Enacal, pero no han visto resultados positivos.
“Tengo una tierna de 6 meses y tengo que esperar hasta las 11:00 o 12:00 de la noche, también tengo niños que van a clase y me desvelo para poder agarrar agua, aquí el recibo me viene de 470 córdobas”, expresó Rosaura Luz Meza.
LA PRENSA intentó conocer la versión del delegado de Enacal, Ignacio Zamora, pero en la oficina dijeron que este no se encontraba.

LA PRENSA/ E. LÓPEZ
PROTESTA EN EL CRUCERO
Por la falta de suministro de agua, el miércoles por la noche pobladores de los barrios Juan Dávila 1 y 2, El Cementerio y comarca Temúa, ubicados en el kilómetro 27, de El Crucero, realizaron un tranque sobre la Carretera Panamericana Sur.
Impidieron el tráfico por cinco horas porque llevan más de una semana sin agua. Al anochecer la fila de vehículos era grande y los conductores se aglomeraron en cinco carriles, con la esperanza de que los manifestantes desalojaran la vía, que a su vez estuvo obstaculizada por una cuerda larga y gruesa que servía de retén, más la quema de llantas.
Al lugar llegaron autoridades municipales, el delegado de Enacal, Juan Solís; el vicealcalde Jorge Pereira y la alcaldesa de El Crucero, Solieth Marenco, pero ninguno quiso dar declaraciones a LA PRENSA.
A eso de las 8:30 p.m., mientras las autoridades negociaban con los pobladores, el comisionado mayor Manuel Zambrana, con el refuerzo de cuatro patrullas de Managua logró despejar la vía.
Los pobladores aseguraron que el servicio a veces les llega una vez a la semana y la única explicación de Enacal es que ahí (en El Crucero) el agua baja por gravedad y que los tanques de los pozos están muy vacíos.
Al final las autoridades se comprometieron a abrir las llaves de los pozos para restablecer el servicio.
Mientras, en Chinandega, durante dos días el agua potable ha faltado por varias horas, especialmente en las mañanas. Pobladores de los repartos Carlos Fonseca, España, Roberto González, Rodolfo Gríos y El Calvario, entre otros, se quejaron del desabastecimiento.
EN OCOTAL
El elevado consumo, la reducción del caudal del río Dipilto y un sistema de tuberías obsoletas, además del crecimiento poblacional convierten a Ocotal en una de las cabeceras departamentales con problemas serios de abastecimiento de agua.
Una cisterna está auxiliando a las familias afectadas en Ocotal por un problema casi permanente de desabastecimiento y “estamos llegando dos veces por semana con agua que traemos de Mozonte, pero además cubrimos con la misma cisterna la demanda en el Hospital Alfonso Moncada Guillén y la Policía Nacional”, refirió a medios de comunicación locales el ingeniero Norberto Fajardo, gerente de Enacal en el departamento de Nueva Segovia.
Se espera que la situación sea superada una vez entre a funcionar una pila de almacenamiento, donde se instalará una tubería hacia el sector desabastecido.
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