Tras el segundo ajuste a la tarifa energética en este año, que anunció la Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones de El Salvador —de un veinte por ciento el pasado 15 de abril—, el sector industrial en Nicaragua demanda que se siga revisando la tarifa local.
Insisten a las autoridades que brinden más detalles sobre la estructura de costos de generación de la energía eléctrica en el país, pues la baja entre ocho y diez por ciento que se les aplicó en su tarifa, no cumplió sus expectativas.
En El Salvador, según lo establecido en el artículo 90 del Reglamento de la Ley General de Electricidad, la tarifa se ajusta cada tres meses. En lo que va del año el vecino país ha experimentado una reducción de 31.94 por ciento.
Rodrigo Caldera, presidente de la Cámara de Industrias de Nicaragua (Cadin), afirma que le preocupa que Nicaragua es el país del istmo centroamericano donde más caro se paga el kilovatio hora, ya que tienen contratos comerciales que cumplir y el alto precio de la energía les resta ventajas competitivas.
“La imagen de la competitividad no existe, es la realidad de la competitividad que estamos enfrentando, ya que mientras más altos sean nuestros costos operativos, menos competitivos vamos a ser. Por eso como Cadin hemos pedido al gobierno que ofrezcan tarifas que se ajusten a las realidades de los mercados regionales y a nivel mundial”, argumentó Caldera.
946,206 es el total de clientes que en Nicaragua se beneficiarán a partir de mayo con la reducción en el precio de la tarifa energética entre ocho y diez por ciento, según el Instituto Nicaragüense de Energía.
GOBIERNO DEFIENDE AJUSTE
Sin embargo, el delegado presidencial para las inversiones, Álvaro Baltodano, sostiene que este es un proceso “cambiante y dinámico” y que el ajuste del diez por ciento en la tarifa eléctrica aporta a crear una imagen positiva y competitiva del país.
“Todo aporta a la competitividad de la nación y estamos y seguiremos trabajando siempre por crear las condiciones necesarias que faciliten el desarrollo de inversiones y aporten a la economía nacional”, manifestó Baltodano.
Pese a esos argumentos, Caldera afirmó que quieren una reducción al “máximo posible, pero debemos ser realistas y por eso necesitamos conocer la estructura de la tarifa”.
Asimismo el representante gremial adelantó que evaluarán cuál es el impacto que percibe la pequeña, mediana y gran industria con el ajuste de entre ocho y diez por ciento en la tarifa energética, ya que es necesario saber si en realidad habrá o no ahorro.
SIN FECHA
En declaraciones del 09 de abril el asesor para asuntos económicos de la Presidencia, Bayardo Arce, admitió que se revisará el pliego tarifario y recordó a los empresarios que tienen que tomar en cuenta que el Gobierno ya hizo un esfuerzo y ahora ellos deben hacer otro.
“Hay que revisar el pliego tarifario de tal manera que nos ponga en condiciones más competitivas con otros sectores”, admitió Arce, quien no dio fecha para la emisión de un nuevo pliego tarifario y sostuvo que se está trabajando en eso, pero el contexto de vaivén de precios del petróleo impide tomar decisiones inmediatas.
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