La ilegalidad que persigue a Ortega

Llamar presidente inconstitucional a Daniel Ortega es un tema que se debate no solo en la esfera política sino también en el ámbito académico, donde surge como una inquietud, molestia o duda de los estudiantes de Derecho e incluso de Comunicación Social.

Daniel Ortega se reeligió presidente en 2011, violentando el artículo 147 de la Constitución Política de Nicaragua, que prohibía la reelección y el cual fue reformado hasta 2014. Aquí en la toma de posesión en enero de 2012 en momentos en que agita la

Llamar presidente inconstitucional a Daniel Ortega es un tema que se debate no solo en la esfera política sino también en el ámbito académico, donde surge como una inquietud, molestia o duda de los estudiantes de Derecho e incluso de Comunicación Social.

Las posiciones a favor o en contra podrían parecer totalmente opuestas. Sin embargo, si se presta atención a los argumentos de cada parte, se puede entender, aunque no necesariamente aceptar, las razones. Está el debate meramente académico y el político-

El derecho natural

En lo académico están quienes defienden que un artículo constitucional puede ser declarado inconstitucional cuando va en contra de la conformación misma de la Constitución y de los derechos que nacen de la naturaleza del ser humano. Esta corriente obedece a una doctrina jurídica llamada “iustnaturalismo” (Derecho Natural), explica el diputado de la Alianza del Partido Liberal Independiente (Bapli), Eliseo Núñez Morales.

La visión positivista

Por otro parte está la “escuela positivista” que afirma que el único conocimiento auténtico es el conocimiento científico, en este caso, el fundamentado como principio de las leyes (por encima de una interpretación contextual), por lo tanto, quienes respaldan esta corriente consideran que “jamás” puede ser declarado inconstitucional un artículo de la misma Constitución Política.

En 2010, los magistrados orteguistas se refugiaron en la corriente “iusnaturalismo”, cuando emitieron la sentencia que declaró inaplicable para Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, el artículo 147 de la Constitución Política, que prohibía la reelección consecutiva. El argumento fue que violentaba el principio de igualdad, porque “todos los ciudadanos son iguales ante la ley”.

Esto le dio luz verde a Ortega para participar como candidato presidencial nuevamente en las elecciones de 2011 —para el período 2012-2016—. Sin embargo, la reforma constitucional que eliminó la prohibición a la reelección consecutiva fue aprobada el 29 de enero de 2014, es decir, dos años después de que Ortega se reeligiera con el respaldo de la sentencia de la Corte.

Sala se constituyó de manera anómala

Más allá de la discusión académica, el diputado Núñez más bien basa sus argumentos contra la reelección de Ortega en la ilegalidad de la sentencia de la Corte, debido a que la Sala Constitucional de la CSJ se constituyó de manera anómala cuando emitió la sentencia a favor de Ortega.

En la aprobación de esta sentencia solo participaron magistrados del partido gobernante Frente Sandinista (FSLN) y la ausencia de los magistrados liberales fue llenada por magistrados sandinistas que ni siquiera pertenecían a esa sala, lo que a consideración de Núñez hace de Ortega un “presidente ilegítimo”.

“¿Que si es inconstitucional o no Ortega? Él ya reformó la Constitución para lograrse dar el estatus constitucional, aunque lo haya hecho posterior, probablemente él haya reparado esa parte con las reformas, lo que no repara es su legitimidad”, manifestó Núñez.

La excomandante guerrillera y disidente del FSLN, Dora María Téllez, es de las que tiene una posición radical en defensa de que Ortega es inconstitucional, porque “simple y sencillamente la Constitución no permitía la reelección”.

“Cuando él (Ortega) se impuso como candidato la Constitución lo prohibía. Él es un usurpador en plena ley y forma. LA PRENSA le hace un favor diciéndole inconstitucional. En realidad él es un usurpador del poder. Es un delincuente que está usurpando el poder, porque violó la Constitución, se impuso como candidato y además se robó las elecciones”, dijo la exguerrillera.

Téllez también explica que Ortega logró reformar la Constitución cuando ya se había reelecto inconstitucionalmente y como la ley no es retroactiva (solo para casos penales y cuando favorece al reo), sigue siendo inconstitucional.

El analista político Oscar René Vargas dice que llamar presidente inconstitucional a Daniel Ortega “no tiene ningún efecto político”. “Es inocuo decirle inconstitucional. ¿Qué ganás? Nada”, dice.

Además, Vargas argumenta que a la mayoría de la gente no le interesa cómo Ortega llegó al poder, porque “Nicaragua es un país sin memoria”.

Para el exvicepresidente de la República y diputado aliado del Gobierno, Jaime Morales Carazo “Daniel Ortega es el presidente de la República”.

“No entremos a qué se hizo o cómo se hizo el proceso. Es una cuestión de hecho, y en política y derecho lo que prevalece es el hecho”, dijo el exvicepresidente de Nicaragua.

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