El adolescente M.J.B.A., de 14 años, alias el “Niño Rápido”, últimamente le ha dado dolores de cabeza a la Policía del municipio de Diriamba. En menos de un año ha estado en la estación policial, se le señala de cometer varios delitos de hurto, robo con fuerza y chapeo de vehículos.
Según información policial, la más reciente denuncia es el robo de un teléfono y la Fiscalía esta semana podría llevarlo a los juzgados correspondientes.
“Nosotros estamos coordinando junto con Asuntos Juveniles una alternativa para tratar de rescatar a este joven que no ande en ese tipo de actividades ilícitas, porque lo que conlleva a un futuro es la cárcel. Un centro de rehabilitación, consideramos, es lo más correcto”, señaló el capitán Berlin González Cerda.
Los sitios donde supuestamente opera este adolescente son: el barrio La Libertad, La Mascota, gasolinera Puma y Parque Central.
2013 Es el año desde que el Ministerio de la Familia le viene dando seguimiento al caso, ingresó al joven a un centro de protección, pero este se escapó.
La madre del menor, vendedora ambulante de ropa usada, reconoce que su hijo ha cometido los delitos que la Policía le atribuye y dice que también es consumidor de drogas, de marihuana y piedra. Cuando anda bajo los efectos alucinógenos pierde el control y agrede físicamente a su progenitora y al padrastro.
“Me da miedo que le hagan daño a mi hijo, es un niño, pido ayuda a las autoridades para que me le den apoyo moral, a veces me dan ganas de amarrarlo para que no salga, pero sé que le estoy violentando sus derechos”, dijo su madre.
“Niño Rápido” no camina solo al momento de cometer sus fechorías, según la mamá, siempre lo acompañan otros sujetos mayores que lo inducen a consumir y a robar; identificó a “Caraña”, “Chiquitín”, “Quique”, “Cayurín”, “Toto”, “Quesito” y “Los Mamones”, pero por no haber una denuncia en contra de estos por corrupción de menores, la Policía no puede actuar.
La progenitora afirma que ha buscado apoyo con el Ministerio de la Familia y la Policía, pero debido a la rebeldía de su vástago, sobre todo cuando llega drogado, se hace difícil poder ayudarlo.
EN LA ESCUELA
La directora del centro escolar René Schick, Guadalupe Cruz Rocha, lugar donde estudiaba el menor, expuso que siempre le dieron matrícula al adolescente, pero que este falló las veces que se le dio oportunidad.
La Policía en una ocasión llegó a buscar al joven hasta al centro, porque supuestamente había una denuncia de que se había robado una laptop, también se le señalaba de querer llevarse una bicicleta de uno de los maestros.
“Como Ministerio de la Familia se ha apoyado, se ha transferido con Psicología, pero el principal apoyo hacia él debe ser su familia”, expresó Martha Seneyda Martínez, delegada del Ministerio de la Familia en Diriamba.
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