Los pobladores de la etnia Ulwa, de la comunidad Karawala, jurisdicción del municipio La Desembocadura del Río Grande, en el Caribe Sur de Nicaragua, celebran los 162 años desde que se asentaron en ese territorio, según el historiador, profesor Leonzo Night.
Según la historia, los ulwas se encontraban al sur de Bluefields, dispersados, pero el 6 de mayo de 1853 decidieron fundar su comunidad ancestral, ahora conocida como Karawala.
Hoy día, esa población étnica registra la violencia intrafamiliar como el delito que más se comete en Karawala, según la Policía.
Y la presidenta del Consejo Regional Autónomo del Caribe Sur (CRACS), Judith Abraham, también ulwa, decidió conmemorar este día, entre otras actividades, celebrando un seminario sobre la ley 779.
QUE CONOZCAN
Entre el 5 y el 6 de mayo, autoridades regionales del gobernante Frente Sandinista (FSLN), se trasladaron a Karawala para conmemorar con sus comunitarios su efeméride ancestral.
“Antes hacíamos actividades pequeñas, ahora queremos hacer una actividad grande con los ulwas, habrá actividades culturales, y deportivas, y la capacitación con mujeres y jóvenes sobre la Ley 779 porque es necesario que se conozca esta ley”, dijo Abraham.
“Es importante que los jóvenes (ulwas) sepan que las mujeres tienen derechos y no las pueden estar violentando”, agregó Abraham.
El financiamiento para celebrar los 162 años del pueblo ulwa salió de las arcas del CRACS, y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud) aportó para la capacitación sobre la 779.
La Desembocadura del Río Grande es un municipio donde convergen cuatro grupos étnicos, ulwas, miskitu, creoles, y mestizos.