Los efectos del cambio climático ya se sienten en el litoral Pacífico y Caribe del país, donde las aguas han cambiado de temperatura y los fuertes vientos impiden la normalidad en las faenas de pesca.
Pero, ¿en qué afectan estas variaciones al sector? En mucho, responde Armando Segura, presidente de la Cámara de la Pesca de Nicaragua (Capenic). En el mes de marzo por ejemplo, hubo dos semanas que las faenas de pesca fueron menores porque la intensidad de los vientos lo impidió y por ende hubo menos capturas y menos ventas, explicó.
Datos del Instituto Nicaragüense de la Pesca y Acuicultura (Inpesca), publicados en el portal electrónico del Banco Central de Nicaragua (BCN), muestran que hasta febrero de 2015 la producción pesquera ha disminuido comparada con el mismo bimestre de 2014.
En cuanto al camarón de cultivo las estadísticas muestran que se habían producido 2.32 millones de libras, inferior en 27 por ciento a las 3.18 millones de libras que se reportaron hasta febrero de 2014.
El BCN refleja que de langostas se produjo 1.60 millones de libras, 14.4 por ciento menos que el mismo período del año pasado, cuando se habían registrado 1.87 millones de libras.
En cuanto al pescado, la producción durante los dos primeros meses del 2015 fue de 2.80 millones de libras, cuando para el mismo lapso del año pasado fue de 2.98 millones de libras, lo que equivale a una reducción del 6.03 por ciento.
EXPORTACIONES EN NEGATIVO
El aumento de las temperaturas, los vientos y las marejadas de las últimas semanas también han tenido repercusión en las exportaciones de estos productos.
Para Segura efectivamente las cifras reflejan disminución las que fueron fomentadas por el clima de incertidumbre en las aguas.
Cairo Laguna, presidente de la Federación Nicaragüense de Pescadores Artesanales (Fenicpesca), afirma que este sector está reportando pérdidas y para evitar más daños a sus bolsillos han decidido frenar las faenas.
El negocio no ha sido rentable en este momento porque es muy peligroso para el pescador y seguido que es muy difícil la captura ya que muchas especies han emigrado, explica Laguna.
Entre los animales que no se encuentran en las aguas del Pacífico, según el presidente de Fenicpesca, está el pez dorado y el pargo.
DAÑOS SON IRREVERSIBLES
Para el acuicultor Edén Valle es difícil precisar alternativas que puedan tomar en cuenta los pescadores que realizan sus faenas a cielo abierto, ya que no existe un control que puedan ejercer sobre la naturaleza.
Es algo que se sale de las manos. No se pueden precisar alternativas puesto que se está a merced de lo que el clima presenta, pero cuando se habla de sistemas cerrados sí hay manera de manejar los microclimas, explica Valle.
Asimismo, comparte que las variaciones de temperatura afectan no solo al momento que el pescador va en busca de la especie, sino también en la reproducción de animales.
Cada especie se encuentra en su hábitat y al haber movimientos o cambios bruscos, estas entran en estrés y no hay espacios para la recreación o reproducción, lo que deprime incluso el organismo de los animales, manifiesta Valle, quien considera necesario mayor regulación y cuido de los entornos de las especies marinas.
Aún con todo ese panorama, Segura y Laguna coinciden en que la esperanza para los exportadores de estos productos y los mismos pescadores es la temporada lluviosa, cuando los animales se reproducen y son más fáciles de capturar.
Esta no es una situación que esperábamos, pero ya que nos tomó por sorpresa, nos queda enfrentar con decisiones más apropiadas la crisis, dijo Laguna, presidente de la Fenicpesca, que aglutina unos 9,700 pescadores en el Pacífico y Caribe de Nicaragua.
SIGUEN ATENTOS
Al cierre de esta edición el director de Meteorología del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales, Marcio Baca, informó que en el litoral Caribe habría incidencia por el fenómeno mar de viento, causando olas con alturas de 2.1 a 3 metros.
El fenómeno mar de viento también podría percibirse en el pacífico, advirtieron las autoridades.
Baca alertó a las embarcaciones pequeñas que acostumbran hacer su faena mar adentro a seguir las recomendaciones de las autoridades.
IMAE COINCIDE
De acuerdo con el Índice Mensual de Actividad Económica que publica el Banco Central de Nicaragua y actualizado hasta febrero la actividad de pesca y acuicultura disminuyó 20.3 por ciento, de forma interanual como resultado de menor producción y acuicultura de camarón, captura de langosta y la captura y producción de especies con escamas; dicha disminución fue atenuada por la mayor producción de otros productos pesqueros. En ese período, según el informe, se registraron fuertes vientos y la retención de embarcaciones artesanales por razones de seguridad, lo cual incidió en el resultado de la actividad.
Según el informe oficial en febrero se reactivó el centro de acopio pesquero de Monkey Point, con lo que se espera mejorar la comercialización de productos de la zona, principalmente cuando opere la planta productora de hielo que permita almacenar productos en mejores condiciones.
El presidente de la Cámara de la Pesca de Nicaragua, Armando Segura, afirma que mantendrán la calma frente a la situación que enfrentan y confían que al finalizar el 2015 hayan exportado unos trescientos millones de dólares en productos que se venden al exterior. Queremos ser lo más positivos y que al cierre de año hayamos alcanzado la meta de exportaciones y seguir en nuestra dinámica de crecimiento, aseveró.
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