La sequía del año pasado expuso las fuertes debilidades que tienen los productores en el campo que perdieron muchos de sus animales por desnutrición; algo que no debe volver a ocurrir, afirman promotores del proyecto denominado Progresa, que financia el Gobierno de los Estados Unidos a través del departamento de agricultura y que ejecuta el organismo de la Iglesia católica (CRS) en los cinco departamentos del norte del país.
El aprovechamiento de los rastrojos de granos básicos, la promoción del cultivo de caña y otros productos para garantizar la alimentación del ganado en épocas de sequía, son parte de estas capacitaciones y dataciones de recursos para los productores de los departamentos de Estelí, Matagalpa, Jinotega, Madriz y Nueva Segovia.
Unos tres mil productores fueron seleccionados en estas zonas, principalmente las más afectadas con la sequía del año pasado para impulsar este nuevo proyecto con el que ahora afirman tienen suficiente alimento para el ganado y la producción de lácteos se les ha aumentado.
Asimismo el programa abarca también el apoyo a más de mil productores en el mejoramiento de sus siembras, cosechas y comercialización de granos básicos como frijol, maíz y café. Solo en frijoles se han logrado producir 57 toneladas de grano rojo y otra cantidad menor de frijol negro, explicó Santos Palma, gerente local del proyecto Progresa en Nicaragua.
Agregó que el Gobierno de los Estados Unidos ha destinado casi 12 millones de dólares para impulsar este proyecto que tiene como característica capacitar a los productores beneficiados y convertirlos en promotores de estas prácticas que han logrado mejorar la producción y sus propios recursos.
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